
El viernes 11 de julio de 2025, Santiago Caputo festejó sus 40 años en la casa de su madre en Pilar. La lista de invitados fue quirúrgica, pero hubo un nombre que no podía faltar:
Juan Neuss (41). Según revela la última edición de la Revista Noticias, el vínculo es profundo; se conocen desde los cinco años y compartieron la defensa en "Los Ángeles de Lucas", un equipo de fútbol universitario donde Caputo jugaba de 2 y Neuss de 4. Hoy, esa sintonía de "codo a codo" se traslada al mapa de los negocios más estratégicos de la Argentina.
Una red de socios con "espalda"
Para su vertiginoso salto a la primera liga energética, los hermanos Juan y Patricio “Paddy” Neuss articularon un entramado de alianzas que combina capital financiero, peso industrial y linaje territorial:
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El bloque financiero-industrial: A través de
Edison Energía, los Neuss sumaron a
Rubén Cherñajovsky (Newsan) y al banquero
Ezequiel Carballo (Banco Macro). Cherñajovsky, cuyo negocio suele estar bajo la lupa del discurso libertario, encontró en la tesis de los Neuss —apoyada en la futura demanda de la Inteligencia Artificial— un "seguro de continuidad".
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La conexión con el Norte: La expansión en Tucumán y Jujuy fue facilitada por el peso del apellido
Blaquier. "Paddy" está casado con María Blaquier, y fue su suegro, "Charly", quien allanó el camino político con el gobernador jujeño Carlos Sadir para el desembarco en las distribuidoras provinciales.
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Alianza de herederos por Transener: Para quedarse con el control de la transportadora que opera el 85% de la red de alta tensión, los Neuss sumaron a
Jorge Brito hijo (Genneia). La oferta se impuso ante gigantes como Central Puerto y Edenor, en un proceso que despertó polémica por demoras técnicas en el sistema oficial de licitación.
El ADN de un apellido vinculado al poder
La investigación de Rodis Recalt subraya que esta capacidad de interlocución con el Estado es una marca de familia. Desde la "época de oro" de las gaseosas hasta la estrecha relación de su padre, Jorge Neuss, con Carlos Menem —quien lo apodaba "Pomelo"—, el clan ha demostrado una resiliencia notable.
Hoy, ese legado se actualiza con un pie en el mundo de las ideas: los Neuss no solo son aportantes de la Fundación Faro (el think tank que administra Francisco Caputo, hermano del asesor), sino que también pusieron su infraestructura en Puerto Madero al servicio de la recaudación oficialista. En la Argentina de Milei, los Neuss parecen haber comprendido antes que nadie que el éxito en los negocios de alta escala depende de la confianza personal en la "mesa chica" del poder.