Los sectores de la oposición que habían llamado a sesionar este jueves para interpelar a Manuel Adorni decidieron aplazar hasta el 20 de mayo la convocatoria especial en la Cámara de Diputados ante la falta de garantías para alcanzar el quórum necesario y avanzar con los pedidos de informes, las interpelaciones y la moción de censura impulsada contra el jefe de Gabinete por las investigaciones judiciales que enfrenta por presunto enriquecimiento ilícito y corrupción.
La sesión había sido impulsada por el socialista
Esteban Paulón junto a legisladores de
Provincias Unidas, la
Coalición Cívica, Encuentro Federal y el
Frente de Izquierda, aunque desde el inicio el escenario aparecía condicionado por la falta de respaldo pleno incluso dentro de los bloques que promovían la iniciativa.
En
Unión por la Patria, que concentra la principal bancada opositora con 93 diputados, optaron por no acompañar el pedido con firmas al considerar que no existían garantías para sostener la sesión ni avanzar luego con los expedientes incluidos en el temario, todos ellos sin dictamen de comisión.
Las dificultades también atravesaron a Provincias Unidas, donde varios legisladores vinculados al PRO ya habían anticipado que no bajarían al recinto, entre ellos Gisela Scaglia, Sergio Capozzi y José Núñez, mientras que representantes cordobeses del espacio rechazaron involucrarse en una discusión que definieron como “netamente política”.
Entre las iniciativas previstas figuraba una moción de censura presentada por el Frente de Izquierda, una herramienta parlamentaria que podría derivar en la remoción del jefe de Gabinete, aunque el objetivo inmediato de los convocantes pasaba por forzar el emplazamiento de las comisiones para acelerar el tratamiento de los proyectos.
Desde los sectores que encabezaron la convocatoria admitían desde el martes que el quórum estaba “difícil” y sostenían que, aun sin sesión, el intento serviría para marcar “la línea divisoria entre quiénes buscamos las explicaciones que el funcionario elude, y quienes se suman al juego del blindaje que propone el Gobierno”.