14.05.2026 / EXPECTATIVA

A la espera de la inflación de abril, el mercado estima una cifra apenas inferior al 3%

El INDEC difundirá este jueves el IPC de abril y el mercado espera una desaceleración respecto de marzo. Las proyecciones privadas ubican el índice cerca del 2,6%.





El Gobierno y las consultoras privadas aguardan con expectativa la publicación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a abril, en un contexto donde el oficialismo espera valerse de una desaceleración tras el 3,4% registrado en marzo bajo la mirada atenta del mercado, que evaluará si la baja alcanza para consolidar una tendencia más estable en los próximos meses.

Las consultoras privadas y el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central coincidieron en proyectar para abril una inflación nacional cercana al 2,6%, lo que representaría una desaceleración respecto del salto registrado en marzo y le permitiría al Gobierno mostrar una moderación transitoria en el ritmo de aumento de precios luego de varios meses de tensión inflacionaria sostenida, aunque, al momento, no definitiva. 

Mientras el informe del BCRA mantuvo sin cambios su previsión para abril en torno al 2,6%, el grupo de analistas con mejores antecedentes de pronóstico calculó una cifra apenas superior, cercana al 2,7%.

Entre las consultoras privadas aparecieron estimaciones similares, aunque con diferencias sobre la intensidad de la desaceleración. Según trascendió de Equilibra y C&T Asesores Económicos, la inflación habría rondado el 2,4%, mientras EcoGo la proyectó en 2,5%. Analytica, en tanto, estimó un índice más elevado, cercano al 2,8%.

Uno de los datos que reforzó las expectativas del mercado fue la inflación de la Ciudad de Buenos Aires, que marcó un 2,5% en abril, por debajo del 3% registrado el mes anterior. Aunque la metodología no es idéntica a la nacional, históricamente el índice porteño suele anticipar la tendencia general que luego refleja el INDEC.

Los relevamientos privados coincidieron además en que la desaceleración estuvo vinculada principalmente a una menor presión en alimentos y bebidas tras los fuertes aumentos de marzo, aunque otros rubros continuaron mostrando incrementos elevados, especialmente transporte, combustibles, indumentaria y esparcimiento.

Más allá de la posible desaceleración de abril, en el mercado persisten dudas sobre la capacidad del Gobierno para perforar de manera sostenida el 2% mensual, especialmente por el peso de las tarifas, el transporte, las prepagas y los combustibles, que continúan presionando sobre el índice general incluso en un escenario de consumo debilitado. Si bien, el ministro de Economía, Luis Caputo, prometió el pasado domingo en televisión que la economía ingresó en "en un proceso virtuoso" y que el IPC de abril dará "sustancialmente más bajo que marzo", estimó que recién en junio habría mejorías visibles, es decir, que los 18 meses de recuperación volvieron a postergarse.