Con caretas de Manuel Adorni y la consigna "acá nadie está de Adorni", trabajadores el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) se manifestaron este viernes en las puertas de ese organismo en rechazo al nuevo ajuste en el que avanza el gobierno de Javier Milei.
El ministro de Economía, Luis Caputo, aprobó el lunes un nuevo recorte a las partidas presupuestarias de casi todas las áreas del Estado y en ese camino le quitaron otros 2 mil millones de pesos al INTI. A eso se sumó el anuncio de otros 700 despidos que ponen en entredicho la supervivencia del organismo clave para el desarrollo industrial argentino y "custodio de la seguridad de la población".
Frente a este escenario, la Asamblea MultIsectorial del INTI votó el seguir dándole visibilidad al conflicto. Desde el inicio de la gestión Milei, el INTI ya perdió al 30% de sus trabajadores.
Los trabajadores del INTI advirtieron además que es "a los funcionarios de la calaña de Adorni" a quiénes tiene que echar Milei, "ahí están los que estafan al Estado, esa es la casta que viaja a costillas del hambre de la población, que recorta las partidas para atender a personas con cáncer y que se hace mansiones con cascadas".
En este contexto profesionales, técnicos, administrativos y auxiliares advirtieron que "en el INTI no hay ningún Adorni".
Días atrás el gobierno de Milei, con la ministra Alejandra Monteoliva a la cabeza, montó un enorme operativo de seguridad que estuvo a cargo a Gendarmería Nacional y bloqueó los distintos accesos al Parque Tecnológico Miguelete para impedir que más de cien empresarios pyme y dirigentes industriales realizaran un acto en apoyo al organismo.
Bajo la consigna "Argentina productiva, con el INTI de pie", el encuentro debió trasladarse a la vía pública, donde los empresarios advirtieron sobre el impacto crítico que el ajuste tendrá en la seguridad pública y las exportaciones.
Los industriales, muchos de los cuales manifestaron haber apoyado la gestión actual en las urnas en 2023, alertaron que el vaciamiento del INTI afecta áreas donde el sector privado no tiene competencia y advirtieron que sin el área de metrología legal que cerró Milei, peligra la validación de radares de velocidad, etilómetros y balanzas comerciales en todo el país.
Además, señalaron que el INTI es clave para las certificaciones de exportación, ya que muchas pymes dependen de las firmas del INTI para que sus productos puedan entrar a mercados internacionales.
Desde el sector empresarial aseguran que reemplazar los controles públicos por laboratorios privados solo encarecerá los costos operativos y, en muchos casos, dejará sectores estratégicos sin ningún tipo de supervisión técnica.