15.05.2026 / Economía

El asado cada vez más lejos: el consumo de carne vacuna cayó 6,8% en abril y sigue en las peores marcas en 20 años

Un informe de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes (Ciccra) reveló que el consumo per cápita retrocedió a 46,2 kilos al año. El IPC general y la leve baja en las carnicerías no logran compensar la caída del poder adquisitivo.





El consumo interno de carne vacuna cayó 6,8% en abril frente al igual mes del año pasado, según reveló la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes (Ciccra). El consumo per cápita retrocedió al equivalente de 46,2 kilos al año, una pérdida de 3,4 kilos por habitante en la comparación interanual. Hace meses el consumo por habitante está en los niveles más bajos en 20 años.

En su reporte, la entidad detalló estas causas como determinantes de la caída en el consumo por habitante: “La contracción del consumo aparente de carne vacuna resultó consistente con el significativo aumento que experimentó el precio relativo de los cortes vacunos en los últimos meses, impulsado por un ciclo ganadero que atravesó una fase de liquidación de madres y existencias muy importante desde 2023 en adelante. Y en adición a ello, hay que tener en cuenta que desde septiembre-octubre de 2025 el ingreso promedio de los asalariados argentinos volvió a crecer a menor ritmo que el nivel general de precios”.

Según el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva), el valor promedio de este producto en el AMBA se ubicó en abril pasado $18.559 por kilo y mostró una leve baja mensual de 0,03%. La carne dejó de aumentar luego de acumular en el primer trimestre un incremento del 21,7% en el año. Sin embargo, el consumo no repunta.

El cambio en la dinámica de precios ocurrió por la baja en el precio de la hacienda tras las fuertes subas de comienzos de año, una mayor oferta de animales provenientes de feedlots (establecimientos de engorde a corral) y un consumo más limitado por la competencia con el pollo y el cerdo.

Ciccra en su informe dio cuenta de la reducción en el precio del ganado y también de la desaceleración de las subas al público. Así lo detalló: “En materia de precios, el mes de abril mostró signos de estabilización y ajuste. En el Mercado de Cañuelas, la hacienda en pie promedió los $3528 por kilo vivo, lo que significó una baja mensual del 4,9% y un retroceso del 7,4% respecto al récord de febrero”.

Y amplió: “En los mostradores, tras meses de fuertes aumentos, el rubro de carnes y derivados interrumpió su tendencia alcista con una leve baja promedio del 0,2% mensual, destacándose las caídas en el asado (-1,5%) y la nalga (-0,7%). Esto ayudó a desacelerar la inflación interanual del sector cárnico al 47,8%, en un contexto donde el IPC general del Gran Buenos Aires aumentó un 2,8% mensual, manteniendo la inflación interanual de la región en un 32,6%”.