El conflicto comenzó cuando el senador Francisco Paoltroni organizó una actividad en el Salón Azul del Congreso para presentar la iniciativa que busca intervenir la provincia de Formosa y desplazar al gobernador Gildo Insfrán. Sin embargo, horas antes del inicio le comunicaron que el encuentro debía trasladarse al anexo del Senado, situación que desató el enojo del legislador y de los dirigentes que participaron de la jornada.
Durante el acto expusieron la diputada provincial Gabriela Neme, el dirigente originario Félix Díaz y el constitucionalista Daniel Sabsay, uno de los redactores del proyecto de intervención. Tras la actividad, las redes sociales se convirtieron en escenario de un duro cruce contra la vicepresidenta Victoria Villarruel, a quien acusaron de bloquear la actividad para beneficiar al oficialismo formoseño y al senador peronista José Mayans.
“Mientras las víctimas de Formosa iban al Senado a contar el dolor, el abuso y la persecución que sufren bajo Gildo Insfrán, Villarruel decidió correr el acto y escondernos”, publicó Neme. La legisladora fue todavía más lejos y aseguró que la vicepresidenta actuó como “cómplice del feudalismo de Insfrán y Mayans”. Incluso replicó una de las descalificaciones que circulan en sectores libertarios contra la titular del Senado: “Javier Milei tiene razón cuando la llama KUKARRUEL”, lanzó.
Lejos de bajar el tono, Villarruel respondió con dureza desde sus redes sociales. “Señora, no la conozco. Pero, ¿ud se fumó un ombú?”, ironizó la vicepresidenta, antes de rechazar cualquier vínculo con el kirchnerismo o con el oficialismo formoseño. También apuntó directamente contra Paoltroni y sostuvo que el proyecto no logra respaldo político dentro del Senado. “La realidad es que nadie acompaña su proyecto y eso no es culpa mía”, afirmó.
El nuevo episodio volvió a dejar expuesta la creciente fractura entre Villarruel y sectores de La Libertad Avanza. En las últimas semanas, la vicepresidenta profundizó sus diferencias con la Casa Rosada al reclamar públicamente la declaración jurada del jefe de Gabinete Manuel Adorni y cuestionar decisiones del Gobierno nacional, en una escalada interna que ya dejó de ser subterránea para convertirse en una disputa abierta dentro del oficialismo.