Estela de Carlotto y su nieto recuperado, Ignacio Hurban (Guido Montoya Carlotto), fueron invitados al concierto del maestro de orquesta Daniel Barenboim y luego se reunieron con el músico, quien aseguró: “Vamos a tomar este ejemplo de humanidad y esperanza para conseguir que se cambien el rumbo de las cosas en otros temas”
Al finalizar el concierto, Ignacio Hurban -también músico- lo felicitó, le dijo que “el concierto fue maravilloso” y agregó: “Creo también que a partir del arte y de la música se puede cambiar todo”
Baremboim, por su parte, le dijo a Estela de Carlotto: “Ni me puedo imaginar lo que usted siente” y ella le contestó: “Siento una felicidad enorme y mucha esperanza. Esperé 37 años, este joven es un premio”
En medio de bromas, transcurrió el encuentro. Cuando Baremboim se enteró (por la prensa allí presente) que Ignacio es músico rompió el hielo con un "¿En serio? ¿Pianista? No toques mejor que yo, eh” y luego, en tono serio, opinó sobre la recuperación del nieto: “El mensaje más extraordinario es el hecho de que nunca hay que abandonar la esperanza. ¿Quién hubiera creído hace 20 años que esto iba a ser posible? ¿Quién cree hoy que la paz en Medio Oriente es posible? Vamos a tomar este ejemplo de humanidad y esperanza para conseguir que se cambie el rumbo de las cosas en otros temas”
Tras su primer paseo juntos, de esos que Estela esperó durante 37 años, Ignacio/Guido recordó: “Que esto sirva para empujar a otros a que se saquen las dudas. Y que sirva para entender que todos debemos tratar de hacer desde cada uno de nuestros lugares un mundo mejor”