La Cámara de Diputados convirtió en ley el proyecto que crea el Instituto Universitario Nacional de Derechos Humanos Madres de Plaza de Mayo, que pasará a depender del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, y convalidó la creación de otras universidades nacionales en todo el país.
El oficialismo y sus habituales aliados lograron reunir 132 votos para imponerse en la votación y Martín Gill, diputado cordobés kirchnerista, aseguró: "Hemos puesto a la educación en el centro de la escena. Esto no es un logro de este gobierno solamente, sino de la democracia argentina”.
Por otra parte, Horacio Pietragalla (FpV), nieto recuperado por Abuelas de Plaza de Mayo, remarcó en su discurso que él "extraña" que "todavía no puedan ver que cuando Néstor (Kirchner) asumió en 2003 era otra la percepción y el conocimiento que gran parte de la sociedad argentina tenía sobre lo que pasó en la dictadura".
Finalmente, Juliana Di Tullio cerró el debate afirmando que “la universidad pública es, fue y será un motor de la movilidad social” y que “el bloque oficialista y sus aliados actúan en consecuencia” y criticó a los opositores: “Vemos en un discurso de derecha a izquierda, explicando muchos dictámenes de minoría (siete), oponiéndose, con mucha confusión, mezquindad y maldad”.