Gerardo Pollicita, el fiscal que impulsó la denuncia de Alberto Nisman contra la Presidente y varios miembros de su Gobierno, explicó los motivos que lo llevaron a requerir la instrucción y a apelar la decisión del juez federal Daniel Rafecas de desestimar su dictamen. En dialogo con la señal de radio Vorterix, el jurista manifestó: "
Ante dos posiciones distintas, los imputados, la gente, la sociedad y las víctimas de la AMIA merecen que se investigue", y especificó: "
Un fiscal tiene la obligación de impulsar la investigación. Sea en este caso, o en una denuncia de "doña Rosa" contra su vecino. Cuando leo la denuncia, que es tan amplia, pedí que se realicen 45 medidas de prueba para corroborar estos datos".
Pollicita requiere que se valoren las 40 mil horas de escuchas había registrado la Secretaría de Inteligencia por pedido de Nisman y tras la autorización del juez federal Rodolfo Canicoba Corral. Además requirió que se secuestren todos los cables públicos y privados sobre las negociaciones diplomáticas entre la Argentina e Irán. Además pretende citar a numerosos testigos que fueron mencionados por el ex titular de la UFI-AMIA.
El fiscal hizo mención a los dichos de Eugenio Zaffaroni, quien manifestó que un sector de la justicia se está partidizando, en cuanto a esto sostuvo que
"para impulsar la investigación, los dichos de Nisman alcanzaban y sobraban". Para finalizar, Gerardo Pollicita fue tajante sobre su situación actual: "
Yo no soy Nisman. No sé qué pensaba. Hay que desentrañar muchas cosas. Por eso pedí tantas pruebas y que se tenga en cuenta la opinión de quienes redactaron estos escritos con él y tenían órdenes precisas de qué debían hacer con esos documentos", y agregó: "
Hay gente que dice que soy un servicio, otros dicen que soy un golpista y otros creen que soy un héroe. No soy nada de eso: soy un fiscal que hace su trabajo", sentenció el propio Pollicita.