09.03.2015 - 15:03 /

Recalde, Tomada y Sileoni inauguran escuela técnica dependiente de la UBA


"Esta escuela de la que hoy inauguramos el ciclo lectivo es parte de un proyecto de creación de escuelas universitarias que ya hemos comenzado con las casas de altos estudios de Quilmes, Avellaneda y San Martín, y que hoy arranca con la UBA", detalló Sileoni.

Durante el acto junto a Recalde y Tomada, Sileoni sostuvo que "se trata de generar escuelas que, a diferencia de otras universitarias, se encuentren en lugares de trabajadores, y esta fue una elección de nuestro ministerio y de nuestro proyecto político".

El ministro detalló que el objetivo de estas nuevas instituciones es "albergar en muchos casos a las primeras generaciones de estudiantes secundarios de la familia y brindar una formación que enlace la teoría con la práctica que intente una salida laboral lo más próxima y posible".

"Por eso, este comienzo de ciclo es muy importante como todos, pero con una singularidad simbólica que lo hace más trascendente aún", sostuvo el titular de la cartera educativa, y destacó además que “tres millones y medio de jóvenes comienzan hoy el nivel secundario en nuestro país. Para nosotros, es un verdadero motivo para celebrar”.

“Cuando asumimos en 2003 había 10 años de escolaridad obligatoria: hoy la secundaria es obligatoria en toda la Argentina, eso explica la presencia de estos jóvenes de Lugano aquí. Pasar de 10 a 14 años de educación obligatoria también forma parte del proceso de ampliación de derechos que hemos transitado en esta última década”, añadió.

La Escuela Técnica Universitaria de la Universidad de Buenos Aires es el primer establecimiento de nivel secundario dependiente de la UBA en el barrio de Lugano y se estima que en 2016 alcanzará una matrí­cula de 540 alumnos.
"Para la UBA es un día importante porque es la primera escuela técnica y se suma a las cuatro escuelas que ya tenemos: el Nacional Buenos Aires, el Carlos Pellegrini, el Instituto Libre de Segunda Enseñanza (ILSE) y la Escuela Agroecológica", describió por su parte el rector de la UBA, Alberto Barbieri.