El experto en informática que colaboraba con la Unidad Fiscal AMIA, Diego Lagomarsino, declaró hoy por la tarde por escrito sobre cómo era su relación económica con el fallecido fiscal Alberto Nisman, y señaló que la mitad del sueldo que percibía se lo quedaba el fiscal.
Es decir que la mitad de los 41 mil pesos que percibía por mes, Lagomarsino los depositaba en una cuenta en los Estados Unidos, de la que era titular y que compartía con su hermana, Sandra Nisman, y su madre, Sara Garfunkel, y de la que Nisman era apoderado, es decir, que podía mover los fondos.
Lagomarsino es el único imputado en la causa que investiga la muerte del Nisman por ser el dueño del arma de la cual salió la bala que perforó la cabeza del fiscal.