-Cuando surgió UNEN pronosticó que haría una buena elección por tratarse de una fuerza no peronista. ¿Por qué cree que fracasó ese espacio de centroizquierda?
-El fracaso de UNEN se debe a que había posturas muy dispares, el detonante fue la doctora (Elisa) Carrió que generó un conflicto y después no lograban ponerse de acuerdo muchos dirigentes que estaban en las antípodas del pensamiento y se fue diluyendo.
-La presencia de Carrió en diferentes espacios políticos casi siempre terminó de esa forma. ¿Desde UNEN no anticipaban este escenario?
-Carrió es una dirigente cuya personalidad no le permite mantener unidos a los grupos que va formando. Por sus fuerzas políticas pasaron personas que están en todos los partidos.
-¿Qué futuro le ve al acuerdo entre el PRO y el radicalismo?
-Si queda se queda ahí, no le veo ninguno. Si no hay una gran alianza del estilo de Alemania con los que no están de acuerdo con el Gobierno, es muy difícil que pueda prosperar. Radicales y macristas solos no van a tener entidad sobre todo porque se requieren mayorías parlamentarias para poner en práctica las promesas que están haciendo.
-Luego del acto en Argentinos Juniors y su reciente aparición pública para desmentir la denuncia por las cuentas en el exterior, empezaron a crecer los rumores de que Máximo podría ser candidato. ¿Qué opina?
-En mi vida lo escuché hablar, puede participar pero es una persona que no la conocemos. Nunca se ha dado que podamos conocer a un candidato por un solo discurso, es un muchacho bastante callado pero cada partido tiene derecho a presentar el candidato que se le ocurra.
-Pero es el jefe de La Cámpora...
-Ni siquiera estoy convencido de eso. No creo que la maneje, no me parece que sea un muchacho activo en el manejo de situaciones, que tenga influencias familiares es otra historia. Además, La Cámpora es absolutamente minoritaria en el modelo político argentino.
-Entonces para usted se parece a cualquiera de los hijos de los ex presidentes.
-Sí, es algo bastante novedoso en la historia política argentina que una persona sin actuación pública notoria sea candidato. A diputado puede ser, entran tantos que no los conoce nadie que uno más... No creo que sea candidato a un cargo mayor porque no tiene antecedentes.
-Según las principales encuestadoras, los candidatos que más posibilidades tienene de suceder a Cristina en diciembre son Massa, Macri y Scioli. ¿A cuál ve mejor posicionado?
-Uno se deja llevar por las encuestas, sabiendo que son cambiantes. Las posibilidades de que el Gobierno haga una buena elección tiene que ver con cómo marche el país y la capacidad de resolver los problemas que haya hasta la época de las elecciones. Pienso que no tiene la fuerza política en Capital Federal ni en la provincia de Buenos Aires, en Santa Fe debe estar cuarto o quinto, otro tanto en Córdoba, otro tanto en Mendoza, que son las cinco provincias que tienen el 70% del electoral. El destino del kirchnerismo es muy parecido al de Menem, que en 2003 todos sabíamos que iba a estar puntero en las elecciones pero que su techo y piso estaban muy cerca.
-Hace unos dias, Randazzo dijo que no notaba diferencias entre Massa, Macri y Scioli. ¿Coincide con esa posición?
-Son diferentes pero ninguno de los tres tienen la forma de pensar del cristinismo. Han demostrado ser gente de diálogo, acuerdos y consenso, mientras que el Gobierno ha sustentado su política con el enfrentamiento y el intento de dividir todo los que no están de acuerdo con ellos. Ni Massa ni Scioli son representante fieles del proyecto kirchnerista, que se basa en la división e imposición por tener mayorías parlamentarias de normas que ni siquiera se discuten, eso pertenece a los autoritarismos de la mitad del siglo pasado.
-¿Usted insinúa que vivimos en un régimen dictatorial?
-No estamos para nada en el nivel de Venezuela pero resalta la personalidad, le dicen a la gente que con ellos empieza la historia, hacen desaparecer los organismos de control, quieren manejar la Justicia y si hay libertad de prensa es porque no han podido evitarlo. Le han fallado las leyes que han votado, si no hoy habría una sola posibilidad de tener información al tomar todos los medios de comunicación.
-Recién dijo que Scioli no es la continuidad de Cristina, pese a que el gobernador bonaerense hace énfasis en que pertenece a este proyecto desde el 2003.
-Eso es evidente. Es un hombre pacificador, tiene características de consenso y acuerdos.
-Ante las versiones de que Sergio Massa podría declinar su candidatura presidencial y postularse a gobernador por la Provincia, ¿lo apoyaría?
-No. La verdad es que he elegido alguna vez y me han defraudado así que no elijo a nadie (risas). Lo que trato es de recuperar al partido porque la intención es que desaparezca el Justicialismo y que el Frente para la Victoria quede como el representante y símbolo del partido.
-Ayer Cristina dijo en cadena nacional que "ojalá que a partir del 2019 no la necesiten". ¿Cree que se va a presentar a algún cargo en estas elecciones?
-Puede que se presente al Parlasur o legisladora por los fueros, olvidate lo de gobernadora porque eso no le da fueros (para las causas que tiene en su contra). En la ley argentina el proceso de prescripción se suspende hasta que dure el mandato y después no tiene más la posibilidad de eludir el peso de la Justicia.
-Tras el paro del martes pasado y ante la falta de respuestas, los gremios insisten en nuevas medidas de fuerza para reclamar una modificación del Impuesto a las Ganancias. ¿Cree que el Gobierno dará respuesta a ese reclamo?
-Por ahora no porque faltan varios meses, pero como los costos los va a pagar el próximo gobierno es muy factible que lo hagan. Me preocupa que la oposición diga tan suelta de cuerpo que en dos días van a resolver los temas de la economía. No es responsable lo que dijo Macri sobre sacar el cepo porque desactivar eso requiere un tiempo largo que pueden ser años, no se hace hacer de un día para el otro. Tiene que ser gradual porque, si no se podría producir un proceso hiperinflacionario.