09.04.2015 /

Pobreza e indigencia en Argentina

El director del C.E.S.O explica en la siguiente nota los alcances del informe sobre de la evolución del porcentaje de población bajo la línea de pobreza e indigencia desde el 2003 hasta el segundo semestre de 2014.

por Andrés Asiain


En un reciente informe del Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz, presento estimaciones sobre la evolución del porcentaje de población bajo la línea de pobreza e indigencia desde el 2003 hasta el segundo semestre de 2014, haciendo uso, desde 2007, de canastas (de indigencia y pobreza) propias, confeccionadas ajustando las canastas de INDEC de diciembre de 2006 con la información de precios que brindan algunos institutos de estadísticas provinciales. En base a esas estadísticas se observa que el porcentaje de población pobre que era del 45,8% en el segundo semestre de 2003, se ubicó 16,1% en el segundo semestre de 2014. Por su parte, el porcentaje de población indigente (aquellos que no acceden a una alimentación mínima) que era del 19,4% en 2003, se encuentra en el 5,1% hacia finales del año pasado.

Las claves para semejante disminución de los índices de pobreza e indigencia se encuentran en la creación de empleo y mejora de los salarios en una primera etapa, para luego cobrar relevancia la política de inclusión y mejora de haberes jubilatorios junto a la asignación universal por hijo.

Para el segundo semestre de 2014 se percibe una leve incremento en los porcentajes de población pobre e indigente, respecto al mismo período de 2013 (de 2,2 y 0,9 puntos respectivamente). En la comparación con el segundo semestre de 2003, la reducción de la incidencia de la pobreza es de 29,7 puntos porcentuales y la de la indigencia, de 14,3.

El incremento de la pobreza e indigencia en el año 2014 parece explicarse por la aceleración de la inflación provocada por la precipitada devaluación de la moneda nacional, en un contexto de actividad económica estancada y leve incremento del subempleo.

Contrastando con 2014, el actual contexto de desaceleración de la inflación, junto al reforzado ímpetu de las políticas sociales (nueva moratoria jubilatoria, aumento de jubilación mínima, AUH y Progresar) hacen prever una leve mejora de los indicadores hacia 2015. 
El valor de la CBA a precios cuidados es un 20% más barata que la estimada a partir de la utilización de índices de precios provinciales. Esa mayor baratura implica que el acceso a la canasta de productos a precios cuidados, puede determinar que 1,1% de la población argentina, 440.000 personas, evite caer en la indigencia.

Informe completo C.E.S.O