Cerca de las elecciones, el paisaje electoral tucumano va adquiriendo diferentes formas con el surgimiento de nuevas alianzas. El kirchnerismo mostró que una de sus cartas era ir con el actual gobernador del Frente para la Victoria, José Alperovich, como candidato a senador nacional en las PASO del 9 agosto. Mientras que en las provinciales del 23, el oficialismo oscilaba entre dos candidatos, uno era el ex ministro de Salud, Juan Manzur y el otro el intendente de San Miguel de Tucumán, Domingo Amaya. Finalmente, Alperovich se inclinó por Manzur, razón por la que Amaya decidió enlazarse al diputado radical José Cano en una lista para pelear la gobernación.
La alianza llamada "Acuerdo por el Tucumán del Bicentenario", contempla que Cano sea el candidato a gobernador y Amaya su vice. A cambio, el dirigente peronista se aseguraría el monopolio de la pelea por la capital provincial, donde intentará imponer como su sucesor a su secretario de Gobierno y mano derecha, Germán Alfaro. El radicalismo bajará la candidatura de la senadora Silvia Elías de Pérez, que iría ahora por la renovación de su banca en la Cámara alta.
A su vez, el PRO apoyó la flamante fórmula opositora y Mauricio Macri y Ernesto Sanz buscarán sacar rédito de los porcentajes de esa provincia, mostrándose junto a Cano, que ya tenía además el apoyo de Sergio Massa. Los candidatos presidenciales confían en que podrán acabar con doce años de gobierno del alperovichismo en la provincia y buscarán mantener el control de la capital.
Por su parte, Alperovich también se mostró molesto y aseguró que "en definitiva, si gana Cano gana el radicalismo, no gana Amaya” y que “lo que está haciendo Amaya es entregar el gobierno al radicalismo”. El gobernador diagramó el esquema para que las elecciones provinciales sean dos semanas después de las primarias, donde él mismo encabezará la boleta de senadores, sabiendo que un triunfo el 9 de agosto sería un empujón clave para la candidatura de Manzur.
Por esta razón, Cano se postularía, además de candidato a gobernador, como candidato a senador nacional, para competir con Alperovich, lo que le permitirá medir su llegada electoral, y en caso de ganar, fortalecer su propia candidatura en la provincia.
Alperovich respondió a esta medida, buscando prohibir que un dirigente sea en el mismo año candidato en las elecciones provinciales y en las nacionales, aunque el proyecto no avanzó, ya que no es posible modificar la ley después de que ya se ha convocado a elecciones ni tampoco interferir sobre una legislación nacional.
Amaya y Cano presentaron un documento de corte genérico que no incluye detalles sobre las candidaturas. Aseguraron que no avanzarán sobre la letra chica del pacto pero confirmaron que “Tucumán enfrenta una decisión trascendente”. Según lo plasmado en el escrito, “es tiempo de cambiar y el cambio debe empezar por la dirigencia”, Además, propondrán “un acuerdo por el Tucumán que celebrará el Bicentenario del hecho más importante de la historia nacional”.