La causa que denunció la fiscal general de los Estados Unidos, Loretta Lynch: "Corrupción generalizada durante las dos últimas décadas" en la FIFA, tiene entre sus 14 imputados, a tres argentinos: Alejandro Burzaco, Hugo Jinkis y Mario Jinkis.
Burzaco es CEO de Torneos, la empresa de transmisiones deportivas de la cual el Grupo Clarín es dueña del 50% de su paquete accionario; TyC y Clarín son socios en Trisa y TSC empresa dedicadas a las transmisiones deportivas. El empresario investigado es, además, hermano de Eugenio Burzaco, un hombre de estrecha relación con Mauricio Macri, que fue diputado por el PRO en la Provincia de Buenos Aires y jefe de la Policía Metropolitana entre 2009 y 2011.
Fraude, asociación delictiva y blanqueo de capitales, son algunos de los delitos además del cobro u$s 150 millones en sobornos durante los últimos 20 años: "dos generaciones de directivos de fútbol de federaciones dependientes de la FIFA" han utilizado sus posiciones dentro de las organizaciones "para pedir dinero y derechos comerciales de los torneos".
El punto de fuga fue Chuck Blazer, ex presidente de la US Soccer y secretario de la CONCACAF, que aportó información clave en la investigación y clave para las detenciones y acusaciones contra dirigentes de la FIFA: siendo integrante de la FIFA, Blazer grabó conversaciones que ahora están siendo utilizadas en la investigación y aportó información al FBI y nombre claves para las detenciones que se hicieron en las últimas horas. Bazer fue presidente de la US Soccer y secretario general de la CONCACAF (Unión de federaciones en América del Norte y Central) y además, miembro del comité ejecutivo de la FIFA hasta mayo de 2013, cuando fue suspendido durante 90 días por haber recibido de forma fraudulenta más de 20 millones de dólares de la CONCACAF.
La opinión de Diego Maradona
"Hoy se dijo la verdad. La FIFA tiene reservas por 1.5 billones de dólares. Hoy ganó el fútbol, basta de mentirle a la gente y de hacer un show para reelegir a (Joseph) Blatter", dijo el astro del fútbol argentino.
"A mí me trataban de loco pero yo no tiro tiros al aire. Una vez le pedí a (Julio Humberto) Grondona que no sigan 'choreando' ", recordó el ex capitán y entrenador del seleccionado argentino.
"Estos son los mismos que me cortaron las piernas en el 1994, no cambió nada. Hay que ver si gana Blatter después de esto y tiene que ir a declarar a Estados Unidos donde lo persiguen hace tiempo", dijo, sobre las elecciones en la FIFA, donde Maradona apoya al príncipe Ali Bin Al Hussein, único oponente del suizo.