El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, dijo públicamente que "el país se contaminó en la última década por una concentración de poder". Además, consideró que el PJ ha profundizado un error de base, que es creerse definitivamente los dueños del Estado". Esto provocó la indignación de Aníbla Fernández, quien rápidamente reaccionó.
En el diálogo habitual que mantiene con la prensa antes de entrar a la Casa Rosada, el jefe de Gabinete afirmó que Macri tiene "la cara de acero" por haber hecho esa declaración y explicó que "
los que han vivido del Estado siempre fueron ellos, sus familias, sus amigos, los que vivieron de la patria contratista".
Además, expresó que él no se siente dueño del Estado y es uno más de los 40 millones de argentinos. Por último, agregó: "
Nunca toqué un centavo que no sea por mi trabajo".