La elección general de la provincia de Santa Fe ha sido reñida para todos los candidatos. Hasta el momento, Miguel Del Sel, por el PRO, y Miguel Lifstchiz, por el Frente Amplio Progresista, se adjudican el triunfo. Sin embargo, la diferencia entre ambos es reducida. En cambio, el candidato del Frente para la Victoria (FpV), Omar Perotti, también se posiciona entre los tres primeros pero prefiere tomar prudencia y esperar a que se terminen de escrutar todas las mesas.
Si bien lo separa al menos un 2% de quienes se ubican por encima, lo que equivaldría aproximadamente a 15.000 sufragios, su elección ha sido muy buena para el FpV. En las últimas PASO había llegado con un alto grado de desconocimiento, pero el piso obtenido impulsó una proyección a su imagen que le permitió obtener en las generales al menos un 29% de los sufragios. Él mismo reconoció esa ventaja y resaltó que su espacio político
fue el único que logró mayor crecimiento hasta la fecha.
Los números son alentadores para el oficialismo, debido a que más allá de los valores finales, el rendimiento en Santa Fe ha mejorado significativamente en comparación a los comicios del 2011, donde Agustín Rossi solo había alcanzado el 22,24%. A pesar de que la campaña de Perotti no adoptó la misma intensidad en sus inicios que la que sí tuvieron el resto de sus competidores, su posicionamiento es alentador de cara al futuro, constituyéndose como un nuevo referente del FpV en la zona, donde el Frente Progresista sigue prevaleciendo a pesar de las crítcas a la gestión de Antonio Bonfatti.
Asimismo, contó con la presencia del precandidato a gobernador bonaerense, Julián Domínguez, quien coincidió en que aún es apresurado hacer determinaciones, pero subrayó que
"el gran perdedor fue Mauricio Macri, que pensó que iba a ganar por afano". En reiteradas oportunidades, Perotti destacó el apoyo recibido por Cristina Kirchner y por Daniel Scioli.
Si bien el resto de sus rivales festejaron como ganadores, lo cierto es que el aspirante a la gobernación por el kirchnerismo resaltó la necesidad de "
contar hasta lo último" e insistió: "
Hay que garantizar la legitimidad y la transparencia de que los votos están resguardados y garantizados". Ante la gran cantidad de sufragios impugados y recurridos, el ex intendente de la ciudad de Rafaela pidió que se haga una revisión de "voto por voto". Si se hace lugar a este pedido, la decisión final del escrutinio se demoraría más de lo normal.
Mientras que en Río Negro, Miguel Ángel Pichetto rápidamente salió a reconocer la derrota y los resultados obtenidos fueron desalentadores para el FpV, el piso obtenido por Omar Perotti en la provincia de Santa Fe