Junio fue el mes del Frente para la Victoria (FpV). Potenció su oferta electoral con la designación de Carlos Zannini como compañero de fórmula de Daniel Scioli, presentó a Máximo Kirchner como candidato a diputado nacional y
tomó distancia de Mauricio Macri en las encuestas.
Sin embargo, para el precandidato a presidente de la Unión Cívica Radical (UCR), Ernesto Sanz, las elecciones provinciales son un dato a favor de la oposición.
"El kirchnerismo se especializó en ganar encuestas y perder en las urnas", dijo el presidente del Comité Nacional de la UCR y advirtió que "si se mantiene esta tendencia, es imposible que gane Scioli".
Efectivamente,
de las ocho provincias que ya votaron (en dos hubo solo primarias hasta ahora), el FpV perdió cinco y ganó tres (Tierra del Fuego, Salta y las PASO chaqueñas). Sin embargo, la dispersión de la oposición hizo que no en todas las que perdió el oficialismo nacional haya ganado el mismo partido.
De hecho, en dos (Neuquén y Río Negro) ganaron dos fuerzas locales (el MPN y el frente Juntos Somos Río Negro, respectivamente) y en las tres restantes, triunfaron todas fuerzas distintas: en Santa Fe, el Frente Progresista que aúna a radicales y socialistas; en Mendoza, la UCR respaldada por el PRO y el Frente Renovador; y en las primarias de la Ciudad de Buenos Aires se impuso el PRO, enfrentado al socialismo, el radicalismo y el massismo que en muchos otros distritos son sus aliados.
De todos modos, Sanz advirtió que "elección tras elección se comprueba la misma tendencia: de cada tres argentinos, uno vota con el oficialismo y dos en contra". Efectivamente, de acuerdo a
un relevamiento de la consultora OPIBE,
de los argentinos que ya votaron, el 34,4% lo hizo por el candidato provincial del Frente para la Victoria (FpV).