Las elecciones porteñas arrojaron un porcentaje de votos del 45% para Horacio Rodríguez Larreta, mientras que Martín Lousteau obtuvo el 25%. A pesar de la amplia diferencia, ambos se enfrentarán en un ballotage. Por su parte, Mariano Recalde, quien insistía en que tanto el candidato del PRO como el de ECO representaban lo mismo, quedó tercero. No obstante, más allá de las diferencias políticas el periodista Joaquín Morales Solá también coincidió con el argumento sostenido por el Frente para la Victoria.
En su clásica editorial en el diario La Nación, esgrimió los mismos razonamientos expuestos por el presidente de Aerolíneas Argentinas durante su campaña al hacer referencia a los dos dirigentes que más votos tuvieron. Si bien reconoce la amplia diferencia que el referente macrista tuvo por sobre el economista, reflexionó sobre el ballotage: "Es casi imposible que el macrismo pierda en un distrito donde su líder tiene la aprobación de más de 60% de los ciudadanos.
Lousteau no es, además, un enemigo irreconciliable de Macri porque, de hecho, pertenecen al mismo espacio político nacional. O pertenece una parte de Lousteau; éste nunca dejó de elogiar a Margarita Stolbizer (que va por su propia cuenta) a la par de Elisa Carrió y de Ernesto Sanz, que son aliados de Macri".
También, cuestionó el futuro accionar de quienes apoyan la campaña del líder de ECO en la Ciudad:
"Queda por saber qué harán en las próximas horas los principales apoyos financieros y políticos de Lousteau: el político y empresario Enrique Nosiglia y el ex jefe de Gabinete y actual empresario Chrystian Colombo". En ese sentido, agregó:
"Es posible entrever un desplazamiento de votos del propio Lousteau al macrismo, conscientes de que en la próxima oportunidad se jugará una partida más importante que la conducción del gobierno capitalino".
Por último, el periodista reconoce que Lousteau es también un candidato del mismo proyecto político que fue lanzado a la campaña en una clara estrategia electoral que terminó con consecuencias imprevistas para el PRO. Es por eso que consideró que Mauricio "
debió reflexionar seguramente sobre si fue una buena decisión dividir en la Capital el voto de los que piensan y quieren lo mismo" y remató:
"Si fue acertado, en fin, dejar un fundamental proyecto nacional en manos de la previsible ambición de Lousteau"