
En una insólita escalada, el Gobierno de
Mauricio Macri parece no terminar nunca sus peleas con el mundo. Tras los pedidos de "inmediata liberación" a
Milagro Sala por parte de diversos organismo internacionales,
Cambiemos decidió volver por otro frente y retomó los ataques contra Venezuela.
En esta oportunidad,
el mandatario argentino ensayó una insólita ironía respecto de quién habría sido el autor de la agresión denunciada por la canciller venezolana, Delcy Rodríguez, al intentar ingresar a una reunión del Mercosur: "Pensé que había sido (la canciller, Susana) Malcorra la que la golpeó".
"No es para tomarlo seriamente, empezando porque alguien no puede autoinvitarse a un lugar", sostuvo Macri respecto de la presencia de Rodríguez en la sede la Cancillería argentina que habría provocado las agresiones de policías y funcionarios.
Tras las críticas de Diosdado Cabello, diputado y número dos del presidente venezolano Nicolás Maduro, sobre estos hechos, Macri tildó de
"cobarde" al Gobierno de Venezuela por
"someter a un pueblo por medio de la fuerza".
"
Desde el primer día ratificamos que creemos en la necesidad de que los venezolanos puedan volver a decidir sobre su futuro. El Gobierno que tienen hoy, desoyendo los pedidos de los venezolanos y del mundo entero, insiste y todos los días nos enteramos de nuevas disposiciones que castigan aún más al pueblo venezolano", sostuvo.
Después de reunirse con su par chilena, Michelle Bachelet, el jefe de Estado afirmó que
"eso es realmente cobarde, someter a un pueblo de esa manera por medio de la fuerza y no dejándolos expresarse, eso es lo más cobarde que uno puede hacer".