José Aranguren, ministro de Energía y Minería, mantuvo una entrevista con La Nación en la que se refirió a su trabajo actual, su paso de la gestión privada a la pública y que perspectivas de trabajo tienen. Admitió que hay que prepararse para el verano.
En primer lugar respecto al diagnóstico sobre la situación eléctrica dijo que falta “mejorar la calidad del servicio, invertir para poder tener mayor capacidad de generación y no estar importando energía eléctrica de países vecinos”. En este marco resaltó: Eso está a la par de una necesidad de cumplir con la ley, y la misma ley que forma el marco regulatorio del sector eléctrico indica que en las tarifas se tiene que recuperar el costo económico de producción. Estamos como estamos por no haber cumplido con la ley”.
Por otro lado
aseguró que desde el Gobierno se “está protegiendo a los más vulnerables”, aunque volvió a reiterar que hay que reducir el nivel de subsidios. En esta línea habló de la necesidad de bajar ciertos consumos y sostuvo: “El que consume menos tiene un beneficio en su bolsillo, porque hay una política de premiar el ahorro, y el hecho de estar consumiendo a 24° es también para indicar cuál es o creemos que es el nivel de confort que al mismo tiempo permite, con cierto nivel de solidaridad, que la energía de la que disponemos hoy, que no es abundante, pueda estar a disposición de todos”.
En este marco apuntó contra la gestión kirchnerista y aseguró que la situación actual se debe a la falta de apego a los marcos regulatorios:
“Antes de la falta de inversión hubo alguien que dijo: ´Señor, usted no tiene que invertir porque no quiero que aumente la tarifa´. Si se hubiese respetado el marco regulatorio, la inversión habría estado y la calidad del servicio no se hubiese deteriorado”.
Acá hubo un deterioro en la capacidad de generación. Hoy, la energía es eminentemente una actividad de riesgo, tanto la eléctrica, convencional y renovable, el gas, el petróleo crudo y los derivados. Son muy pocos los Estados que tienen injerencia. Si yo voy a explorar por petróleo y gas, puede ser que no encuentre, y por lo tanto no le tengo que estar trasladando ese riesgo al Estado, lo tiene que hacer un privado. El Estado tiene que tratar de dirigir sus ingresos, que están generados por el cobro de sus impuestos, a actividades sociales como educación, vivienda, trabajo, y no tan necesariamente vinculadas con la actividad de riesgo, como es la generación de energía eléctrica o gasífera. Por lo tanto, tenemos que atraer ese capital”, añadió.
Además reiteró que se necesita reglas de juego claras dado que eso despierta la confianza.
Respecto a los aumentos al consumidor señaló que siempre un punto de partida es difícil pero que para eso hay que considerar el 2003. “Si uno toma de 2003 a 2016 cuánto aumentaron distintas variables: el costo de vida, un 1300%; la devaluación, un 1500%; los sueldos, 1800%; las tarifas en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires habían aumentado el 200%.
Entonces, cuando decimos que aumentan continuamente, evaluemos qué es lo que pasó históricamente, y obviamente lo que no se recompuso en un momento tarde o temprano va a llegar. Nosotros vinimos para decir la verdad, si no recomponemos la tarifa no vamos a tener calidad del servicio”, analizó.