Un día se terminaron las vacaciones y María Eugenia Vidal, gobernadora de la provincia de Buenos Aires, tuvo que volver a trabajar. Luego de disfrutar de las playas mexicanas mientras una gran parte de los bonaerenses se encontraban tapados por el agua, regresó el domingo por la tarde a la Argentina y este lunes ya se reunió con Mauricio Macri en la Quinta de Olivos.
Desde Presidencia confirmaron el encuentro pero no dieron detalles sobre de qué hablaron, lo cierto es que la imagen de Vidal será preponderante para Cambiemos de cara a las legislativas de este año en donde Buenos Aires representa el escenario central de la contienda electoral.
Por la mañana realizó una recorrida junto a Jorge Macri por Vicente López y allí dialogó la prensa sobre las inundaciones que la semana pasada afectaron el norte del territorio bonaerense.
"Estuvimos desde el primer momento, como gobierno de la Provincia, presentes en el lugar: el vicegobernador y los ministros de las áreas que correspondían. Se hizo todo lo que había que hacer en la emergencia. Como estuvimos siempre y como vamos a seguir estando".
"Esto no se resuelve en un día o dos, sino trabajando todo el año. Cuando llegamos, había 39 colchones en un depósito para emergencias. Hoy hay más de 60 mil. Tenemos capacidad de respuesta en cada lugar que la Provincia necesite. Tenemos que trabajar en lo profundo. Lo más importante es invertir en las obras", prosiguió.
Asimismo, dijo que se tomó "seis días de descanso con mis hijos después de un año muy difícil, con muchos cambios para ellos y para mí, con dificultades y habiendo pasado situaciones de mucha dificultad personal".
En tanto, Vidal precisó que "hay un operativo de vuelta a casa" para los damnificados por las inundaciones en el territorio bonaerense, "coordinado por la ministra de Salud de la Provincia (Zulma Ortiz), y seguimos trabajando en otras localidades que están en alerta, pero lo más importante es invertir en las obras para que la gente no tenga que volver a pasar por esto".