01.03.2017 / EMPLEO

Por la crisis económica, en 2016 se registró un récord de suspensiones

Las cifras oficiales, a diciembre del año pasado reflejaron al nivel más alto de suspensiones de la última década, en promedio, se calculan 8,3 por cada 1.000 trabajadores. La industria y el sector manufacturero atrviesan la situación más crítica.



El último informe disponible lo publicó el Observatorio de Derecho Social de la CTA Autónoma que lidera Pablo Micheli, que refleja un retroceso ininterrumpido en el empleo desde septiembre de 2015 hasta noviembre de 2016.

En los últimos tiempos, según informó la Asociación Obrera Textil, el sector sufrió más de 3.600 suspensiones y cerca de 1.500 despidos por el cierre de casi una decena de establecimientos fabriles. “La consecuencia es la falta de la acumulación de stocks y la apertura de las importaciones”, remarcó el dirigente a BAE negocios.

Desde el observatorio de la CTAA advierten que a la estadística hay que sumarle “la existencia de una estrategia patronal y gubernamental tendiente a limitar la acción sindical y a disciplinar al conjunto de los trabajadores, que va incluso más allá del temor generado a partir del desempleo”.

Las medidas económicas tomadas por el Gobierno de Mauricio Macri generaron un alza en la conflictividad laboral durante el año pasado, sobre todo en el sector privado, que generó que en las empresas se registrara un 70% más que los registros hechos desde 2007.

El informe confirma además, que dichas variables no aparecen con posibilidades de modificación este año. Al cuadro de situación que describieron los textiles sobre cierre de plantas, despidos y suspensiones, se suman los casos de Volkswagen, Bangho, Alpargatas, las empresas lácteas, el sector petrolero y en las últimas horas a otra compañía histórica como Fiplasto, en Ramallo, provincia de Buenos Aires.

Respecto del sector metalúrgico, el jefe de la UOM, Antonio Caló reseñó que la crisis habla por si sola, en números: “hubo 10.000 despidos y 20.000 suspensiones que no se revirtieron; 2.000 mil puestos se pierden porque se dejan de ensamblar las notebooks en Tierra del Fuego, para bajar el 35% del arancel de las importaciones”, “son todos compañeros jóvenes, de 25 a 30 años, que no saben dónde irán a trabajar”, se lamentó.