
El escándalo que se produjo el domingo con el escrutinio provisorio ejecutado por el Gobierno parece descolocar a algunos referentes del oficialismo, que entran en contradicción con la propia versión de los hechos que decidió su espacio. Es el caso de la gobernadora bonaerense,
María Eugenia Vidal, que
aseguró que "nunca" dijo que ganaron las PASO en la pareja definición ante Unidad Ciudadana, mientras que el propio Cambiemos usa sus redes sociales para contar a Buenos Aires como una de las provincias en que habrían triunfado.
"No salimos a festejar, salimos a agradecer. En ningún momento dije, ni digo, que ganamos la provincia. Dije que hicimos una gran elección en una situación de paridad", afirmó Vidal con tono seguro en diálogo con radio Mitre, versión que se contradice con el mapa que Cambiemos publicó en Twitter en que el territorio bonaerense aparece pintado de amarillo, como el resto de las provincias en que resultó ganador el macrismo.
En esa misma línea, que choca con lo que dice el macrismo, la dirigente precisó que "el recuento final lo tiene la Justicia y no puede dar una diferencia mayor de un punto, que no va a cambiar el concepto de empate técnico".
Luego, lanzó una chicana contra
Cristina Fernández de Kirchner:
"A lo mejor, la expresidente está decepcionada porque esperaba sacar más votos".
Ese recuento definitivo -el único con validez jurídica- comenzará esta tarde. El último dato oficial cargado en el sistema separa en 6.915 votos a Cambiemos de Unidad Ciudadana. Se trata del 0,08% de los votos. La diferencia es ínfima si se tiene en cuenta que hay 38.514 votos discutidos (los recurridos, impugnados y del comando electoral) y falta escrutar el 4,32% de las mesas, que son 1.471 y representan cerca de 400 mil sufragios de distritos muy favorables al kirchnerismo.