30.10.2017 / Defensa

El Gobierno trabaja en autorizar a las Fuerzas Armadas para combatir el terrorismo

El ministro Oscar Aguad viene trabajando en la reestructuración de la fuerza, reubicación de las bases y nuevos despliegues con la finalidad de "combatir el terrorismo". Para aplicar la medida piensan eliminar la prohibición que fue fijada por un decreto de Néstor Kirchner en 2006.



A la espera del anuncio del nuevo paquete de reformas por parte de Mauricio Macri se conoció que el ministro de Defensa Oscar Aguad está trabajando junto a otros sectores de la Seguridad nacional de reestructurar a las Fuerzas Armadas y aurorizar su uso para combatir al terrorismo y el narcotráfico.

Es que el decreto reglamentario de la ley de defensa nacional, promulgado en 2006 por el presidente Néstor Kirchner, limitó el empleo de las Fuerzas Armadas únicamente ante "agresiones de origen externo perpetradas por fuerzas armadas pertenecientes a otros Estados". Nada de esto sería similar a una supuesta amenaza del Estado Islámico u otro argumento esbozado por el Gobierno por lo que deberían eliminar dicho decreto para disponer del uso de las FF.AA.

Mientras Aguad mantiene el hermetismo, se supo que la reforma avanza en la misma medida que fueron presentados los 4 Bechcraft TC6 Texan que el Presidente le compró a Estados Unidos por 160.470.000 dólares y que según anunció el ministro no serán empleados para combatir el narcotráfico sino para vuelos en la frontera.

Los comunicados de cancillería repudiando las acciones militares de otros países soberanos parecen quedar obsoletos cuando avanza en sectores de Defensa la idea realizar ejercicios comunes junto al ejercito de los Estados Unidos según también informa el diario La Nación. 

El avance armamentista también despertó negociaciones con Suecia para la adquisición de lanzadores de misiles de corto alcance los cuales llegarían mediante un préstamo en comodas cuotas. También hubo gestiones con Francia para evaluar la incorporación de cinco cazabombarderos Super Étendard, además de la provisión de materiales. Se trata de un sistema de defensa que fue desprogramado en Francia, utilizado en la Guerra de Malvinas, y cuya cesión sería considerada un gesto político del presidente Emmanuel Macron.

Con la cabeza puesta en el G-20, el Gobierno aceleraría las modificaciones en Defensa y dejarían sin efecto la disposición del Gobierno de Néstor Kirchner agumentando que la reglamentación excedió lo dispuesto en la ley de defensa nacional, de 1988, que reservaba el instrumento militar a los ataques externos, no sólo de una fuerza estatal.

Otro tema que es de alta preocupación para el ministro Oscar Aguad se refiere al ciberterrorismo y a la forma de protegerse de amenazas internacionales como fue el virus WannaCry por el cual fue acusado Corea del Norte. Ante esto el funcionaro de Macri llamó a "cuidar las fuentes de nuestras informaciones, datos y archivos".