En Córdoba, el gobernador Juan Schiaretti ordenó despidos, jubilaciones y retiros voluntarios en la Empresa Provincial de Energía de la Provincia (Epec). Ahora, el mandatario visitó la localidad de Villa Allende y fue escrachado.
Desde la gobernación salieron a decir que el auto del gobernador fue apedreado, pero desde el sindicato niegan que sus afiliados hayan participado de los hechos.
Dante Maldonado, el vocero gremial, enfatizó en medios locales que "son todas mentiras del Gobierno". Además, agregó que sí hubo una manifestación de miembros del sindicato, pero que "se encontraban a una distancia prudencial" del funcionario provincial.
"Se cantaron consignas de Luz y Fuerza, nada más. Él (por el gobernador) tomó la determinación de retirarse del lugar", detalló el dirigente.
Por su parte, el portal de La Voz del Interior explicó que el episodio se produjo en el marco de la inauguración de una obra de reasfaltado de la avenida Padre Luchesse a la que asistió Schiaretti.
El gobierno nacional tomó nota de lo sucedido y rápidamente llegó el apoyo de la Casa Rosada al gobernador peronistas, que suele ser aliado de Cambiemos.
El encargado de salir a hablar fue el jefe de Gabinete, Marcos Peña, a través de redes sociales: "
Los que usan la violencia como forma de expresión no tienen lugar en el país que estamos construyendo. Repudiamos las agresiones que sufrió el gobernador Juan Schiaretti el día de hoy".