04.12.2018 / La final en Madrid

Superfinal: Riquelme destrozó la seguridad, se acordó de la analogía de Bullrich con el G20 y le dejó una chicana a Macri

El ídolo xeneize cuestionó que la final de la Libertadores se juegue fuera del país y le pegó fuerte al operativo de seguridad montado por los gobiernos nacional y porteño. Se acordó de cuando la ministra de Seguridad dijo que si organizaba "un G20" era claro que iba a "dominar un River-Boca" e ironizó sobre la fama de tacaño del Presidente.



A sólo cinco días de que se dispute la superfinal de la Copa Libertadores en Madrid, llegó la voz que tal vez más se esperaba de aquellas que faltaban pronunciarse respecto del escándalo ocurrido en las inmediaciones del Monumental: el máximo ídolo xeneize, Juan Román Riquelme, destrozó el operativo de seguridad de los gobiernos de Cambiemos, se acordó de la analogía de Bullrich con el G20 y cómo no iba "a poder dominar un River-Boca" y le dejó una chicana a Mauricio Macri por su fama de tacaño.

“Es lamentable que un equipo no pueda llegar a un estadio. Fue muy raro el operativo y muy feo lo que pasó. ​No quiero que mis hijos se acostumbren a que estas cosas pasan acá. Yo me ilusionaba con que Boca fuera campeón en la cancha de River, y que respeten si nos tocaban ganar", disparó el exfutbolista consultado en Radio Mitre acerca de las fallas en el operativo de seguridad que permitieron el ataque al micro que trasladaba a Boca al Monumental y que produjo lesiones en jugadores del xeneize.

Sin embargo, fue por más y elípticamente ironizó respecto de la frase de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, antes del superclásico suspendido, cuando dijo: "Imagínense que si vamos a tener un G20, no vamos a poder dominar un River-Boca".

El astro de Boca se acordó de Bullrich y disparó: “Lo que pasó no es normal… a los pocos días todos teníamos miedo de pasara algo con el G20, y parece que fue todo perfecto. Es una tristeza muy grande porque era nuestra fiesta, para terminar el año de la mejor manera”.

"El superclásico, en algún momento, se tiene que volver a jugar en la Argentina. ¿Qué vamos a hacer para que se juegue el próximo Boca-River? ¿Se va a tener que jugar en otro país? Pienso que ya no es lo mismo. Por más que quiera que Boca la gane, creo que la final se tiene que jugar en nuestro país. Nos la quitaron. Va a ser el amistoso más caro de la historia", se quejó.

Luego, llegó el momento de los mensajes políticos de Riquelme. En primer lugar, le tocó al delfín del PRO en Boca, el actual titular del club Daniel Angelici, de quien aclaró que no es amigo y le dejó un mensaje “No puedo descartar ser presidente de Boca. Nací bostero y moriré bostero. Es una posibilidad y lo tendré que pensar”.

Pero luego, fue consultado por un partido que disputó con sus excompañeros de Boca y con el líder PRO. Con su respuesta, Riquelme le bajó el precio al encuentro y le mandó un disparo directo al propio Macri, con quien Riquelme tuvo diferencias desde que comenzó su ciclo en Boca y a quien ahora le dedicó una durísima chicana referida a su fama de tacaño: "Pasamos un momento lindo con muchos ex jugadores y logramos que pague un asado, que es bastante difícil. Con él hablé de fútbol, jugamos en el mismo equipo. Para mí el plan perfecto es jugar al fútbol y comer asado".