En línea con lo que prevé el ministro Martín Guzmán, el Banco Mundial vislumbra un crecimiento de 7,5% durante el 2021, que no alcanzará para recuperar todo lo perdido en términos de producción durante el 2020 pandémico, pero proyecta que habrá mejoras de 2,6% y de 2,1% durante 2022 y 2023. De esta manera, el organismo internacional espera que el Gobierno termine su gestión habiendo crecido levemente, en torno a 1,5%, respecto a la economía recibida en 2019.
La gestión del presidente Alberto Fernández arrancó con el pie izquierdo por la pandemia de coronavirus, que generó una caída de 9,9% del PBI. La economía local era la única de América del Sur que venía en baja ya desde 2018 y era también la única para la que se proyectaba contracción en 2020, incluso antes de la llegada de casos de Covid-19.
En ese sentido, el
Banco Mundial señaló que esperaría una mejora de 6,4% en su informe anterior, de junio. En ese entonces la economía estaba en plena interrupción de su dinámica de recuperación, ya que en abril y mayo impactaron de lleno la segunda ola y las restricciones para evitar el crecimiento de los contagios. Desde ese momento, la situación cambió y se retomó el rebote: en junio hubo crecimiento de 2,5% mensual desestacionalizado y en julio se repitió otro de 0,8%.
De hecho, entre diciembre de 2020 y julio de 2021, la economía anotó un crecimiento de 2,6%. Un número moderado pero que a la vez dejaba atrasada a la proyección de 6,4% del organismo internacional. Y es que, solo por el efecto de arrastre estadístico, que se produce por el fuerte impulso del PBI sobre el cierre del 2020, que dejó a la economía en niveles muy superiores a los del promedio de ese año depresivo, la economía iba a crecer 5,8% en promedio contra el 2020. Incluso si a lo largo del año el PBI se mantenía estancado al comparar con diciembre.
De ahí que
el Banco Mundial corrigió y ahora proyecta un crecimiento de 7,5% para este año de acuerdo al informe Recobrar el crecimiento: reconstruyendo economías dinámicas posCovid-19 con restricciones presupuestarias. El número ya está mucho más cerca del 8% que prevé Economía, según el Presupuesto 2022. Con todo, el 2021 terminará con una caída acumulada de 3,2% para lo que va de la gestión del Gobierno. En el 2022, se acortará un poco más la diferencia, según la proyección del Banco Mundial. Con un crecimiento de 2,6%, tal como el que prevé el nuevo informe, el PBI quedaría en una baja de 0,6% respecto a 2019.
Con el 2,1% que se proyecta para 2023, el Gobierno terminaría su gestión con un crecimiento de 1,5%. En ese caso, pese al contexto pandémico, el desempeño habrá sido mejor que el de la gestión Cambiemos, que entre 2016 y 2019 terminó con una caída del PBI de 3,9%.
Las nuevas proyecciones del Banco Mundial también implicaron mejoras de cara a 2022 y 2023, ya que en junio había proyectado crecimiento de 1,7% para el año que viene (aunque el nuevo 2,6% está lejos del optimista 4% al que apunta el Presupuesto 2022) y 1,9% para el último de la gestión Alberto Fernández.