
El presidente Alberto Fernández resaltó este martes que “la pandemia dejó en claro la desigualdad que el sistema económico ha generado en el mundo” y afirmó que “esa realidad se convierte en un imperativo ético que obliga a modificarla”, al participar de manera remota del séptimo encuentro del Grupo de Puebla.
En ese sentido, el mandatario argentino indicó que “es imperioso recuperar las banderas del desarrollo” y alertó que “si de una vez por todas" no se toma "el toro por las astas" se chocará "con esa realidad espantosa que la pandemia dejó al descubierto: la realidad de la desigualdad en la que unos pocos disfrutan y millones sufren”.
“Somos sobrevivientes (de la pandemia), y como sobrevivientes tenemos el deber ético de aprender de tanto dolor, de asumir las carencias del mundo y la humanidad, y de ver de qué manera ponemos en marcha un mundo diferente”, enfatizó.
A su vez, criticó la distribución desigual de las vacunas contra el Covid-19 y consideró que el continente africano fue
"abandonado a su suerte con las vacunas, enfrentando una nueva variante que pone en jaque a todo el sistema internacional nuevamente”.
"Eso ocurre mientras que el 90 por ciento de las vacunas quedaron distribuidas en el 10 por ciento de los países más poderosos de la Tierra. Ese no es un sistema de igualdad, eso es una gran injusticia”, reclamó Fernández.
Por último, el Presidente celebró “cuánto ha evolucionado el Grupo de Puebla” y le pidió a todos los participantes “no bajar los brazos”.
“Vencido está aquel que deja de pelear y nosotros estamos peleando”, concluyó.
El Grupo de Puebla cuenta con 54 líderes progresistas de 16 países y tiene como objetivo fortalecer la integración regional, promover el debate y articular el diseño de programas y modelos comprometidos con el crecimiento con inclusión, el acceso al trabajo, la educación, la salud y la vivienda dignos.
En el encuentro, inaugurado anoche en la Ciudad de México, se trabajará en la propuesta de un modelo de desarrollo solidario y analizará la coyuntura de América latina, según informaron dirigentes del foro.
Entre los participantes se cuenta a la exmandataria brasileña Dilma Rousseff, el ecuatoriano Rafael Correa, el paraguayo Fernando Lugo y el colombiano Ernesto Samper. Tal como lo hizo Fernández, a través de una conexión remota, también están confirmados el mandatario de Bolivia, Luis Arce, y el expresidente de Brasil Lula da Silva.