
A tres años del asesinato de Fernando Báez Sosa, el joven de 18 años atacado a golpes por un grupo de rugbiers a la salida del boliche "Le Brique" de Villa Gesell en 2020, hoy se realiza la última audiencia con testimonios para el próximo lunes comenzar con los alegatos de las partes. El 31 de enero se conocerá el veredicto final del Tribunal de Dolores.
Hoy se realizan convocatorias y movilizaciones con la consigna “Sin perpetua no hay justicia”, algo que planteó el abogado que representa a la víctima, Fernando Burlando, que sigue la línea de la Fiscalía en su calificación legal por “homicidio agravado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas”.
Lo cierto es que los ocho imputados Máximo Thomsen (23), Enzo Comelli (22), Matías Benicelli (23), Blas Cinalli (21), Ayrton Viollaz (23), y Luciano (21), Ciro (22) y Lucas Pertossi (23), podrían recibir condenas diferenciadas, con roles determinados y diferentes niveles de participación en el crimen de Fernando. Cuál es la situación de cada imputado y qué condenas podrían recibir.
MÁXIMO THOMSEN

El joven, de ahora 23 años,
es el más complicado en la causa. Thomsen, que se formó como rugbier en el Arsenal Zárate Rugby, es considerado uno de los agresores directos de Fernando Báez Sosa y
está señalado e identificado como el último que dio las patadas mortales a la víctima.
Los peritos confirmaron que
su zapatilla tenía manchas de sangre compatibles con el ADN de Fernando, evidencia que además, debido a la violencia de los golpes, la marca de la suela de sus Cyclone negras quedaron estampadas en la cara y el cuello del joven asesinado.
"La zapatilla de marca Cyclone que tenía un diseño ‘zigzag’", destacó la perito que, durante su testimonio, mostró varias imágenes de la víctima en las que se veían los rastros del calzado, sobre todo en el maxilar inferior, en la región izquierda y la región lateral izquierda del cuello. Son aquellas zapatillas que ,Thomsen el día de la detención, señaló que pertenecían al joven de Zarate Pablo Ventura, aunque después el imputado reconoció como suyas.
Es que este lunes, mientras su madre lloraba al dar testimonio de concepto, Thomsen se quebró y entre lágrimas pidió declarar, aunque se negó a mencionar a los otros imputados:
"Jamás en la vida tuve intención de matar a nadie porque vengo escuchando todos los días que yo organicé, que soy líder. Era una persona contra muchos", expresó el acusado, que en todo momento aseguró que se trató de una pelea donde él quiso defender a un amigo de muchos otros agresores.
Y pidió "disculpas" por lo que calificó como una pelea donde él "repartió patadas y piñas", en lo que pareció una declaración planificada con su abogado defensor, Hugo Tomei.
En su relato Thomsen no negó haber estado ahí, incluso se posicionó en la escena del crimen al reconocerse en los videos y al identificar que las zapatillas Cyclone eran suyas.
LUCIANO PERTOSSI: “YO NO ESTABA AHÍ”
Luciano de 21 años, hermano de Ciro y primo de Lucas Pertossi- otros dos imputados-
fue reconocido por algunos testigos como uno de los agresores, los amigos de Fernando lo identificaron como un segundo atacante del joven estudiante de abogacía y dijeron que golpeó a aquellos que querían acercarse generando esa barrera para que no defendieran a Fernando de la brutal golpiza.
El joven fue el primero de los rugbiers en romper el silencio, sólo para aclarar que no estaba presente en uno de los videos que mostraron del ataque a la víctima. Sin embargo, peritos de la Policía Federal enseñaron un video al Tribunal, que no trascendió en los medios que ubica al rugbier en la escena y lograron individualizar al rugbier.
Al brindar testimonio uno de los rugbiers sobreseídos, Juan Pedro Guarino, el joven terminó identificando a quien dijo “era su amigo”, si bien primero lo despego de la escena diciendo que no lo veía, Guarino tuvo que volver a mirar la secuencia por pedido de la Fiscalía y dijo sobre Luciano Pertossi: “Primero parece que se agacha, se levanta y después lo pierdo”. Ante una repregunta de Tomei, el testigo afirmó que le parecía que ese era el mencionado imputado "por la vestimenta” y lo posicionó en la escena.
CIRO PERTOSSI
El joven de 22 años es otro a los que
se le atribuye mayor responsabilidad en la golpiza fue identificado por otro de los amigos que veraneaban con Báez Sosa como quien lo golpeó "en la espalda y costado". Y fue acusado de ser quien patea al joven estudiante de abogacía cuando ya está en el piso, por lo que decidió hablar.
Luego de que su hermano Luciano y su amigo Thomsen hablarán, el tercer acusado optó por declarar ante el tribunal el martes al comienzo de la audiencia. “El chico que se ve soy yo (señalando el video del ataque),
quiero aclarar que esa patada no la doy, que cuando me doy cuenta que está en el piso me freno”, indicó ante los presentes en la sala, algo que en realidad sí se ve en el video.
Posiblemente Ciro se quiera despegar de la patada mortal que le dio la muerte a Fernando, lo que podría darle una menor pena, pero desde la Fiscalía sostiene que toda la secuencia de golpeos ocasionó la muerte del joven.
Ciro Pertossi también fue nombrado como quien
les dijo a sus amigos en el grupo de WhatsApp que compartían: “Chicos, no se cuenta nada de esto a nadie”. Sobre aquel audio de Whatsapp, dijo que él se refería a que “no quería que se enteren sus padres que se habían peleado”.
Testigos como Guarino reconocieron que se trataba de su voz. Los peritajes señalan que el pantalón de jean que tenía puesto ese día tenía rastros de sangre.
LUCAS PERTOSSI (23 AÑOS)
Si bien parecía uno de los menos implicados porque
es quién grabó el video del brutal ataque, para la querella, dirigida por Burlando, el joven sí golpeó a Fernando.
Los testigos señalaron a Lucas Pertossi como parte del grupo y como atacante de los amigos que querían ayudar a frenar la golpiza a Fernando, entre ellos, Tomás D’Alessandro.
“Lucas Pertossi, quien supuestamente es uno de los que no pegó, porque estaba filmando, fue la persona que apaga el teléfono en el momento que lo abordan Enzo Comelli y Ciro Pertossi. En ese momento lo apaga, ¿o por que piensan que lo apaga?
Después se lo ve en las imágenes al lado de Fernando. No se lo ve solamente pegándole a D’Alessandro, sino que lo tenemos identificado al lado de Fernando”, sostuvo Burlando.
Para conocer los antecedentes del acusado, Pablo Gastón Zapata, un vecino de Zárate, lo nombró cuando daba contexto sobre los antecedentes violentos que tenía el grupo de rugbiers. Zapata indicó que no solo lo golpeó, sino que incluso "le robó la moto". "Lucas Pertossi me pegó una trompada. Yo intenté escapar, me hice una fractura platillo tibial, y al caer de las escaleras me seguía tirando cosas", testificó el hombre.
BLAS CINALLI
En un comienzo, el imputado no fue encontrado con una participación activa en el hecho. Pero
una pericia detallada por un forense del Ministerio Público Fiscal reveló que había rastros de ADN del perfil genético de Cinalli en el dedo meñique de la mano izquierda de Fernando. Por lo que quedó señalado como uno de los agresores directos del joven.
El joven además es el autor de una serie de mensajes de WhatsApp que se referían al ataque frente al boliche Le Brique y al fallecimiento de Fernando en los que sostuvo: “Nos sacaron todos los patovicas, nos agarramos con unos adentro lo re cagamos a palos mal, ganamos ”. “Lo único que quiero es tomar vino y fumar flores”, había dicho minutos después.
Su situación también se complicó tras las declaraciones de Guarino, Alejo Milanesi -el otro rugbier sobreseído-, Colazo y dos de sus amigos: José Leguiza y Santino Massagli.
"
Me dijo que tuvieron una pelea y que se había ido un chico sin signos vitales", reveló este último ante los jueces. Tanto Massagli como Leguiza eran parte del grupo de WhatsApp en donde se intercambiaron mensajes los acusados en la madrugada de aquel 18 de enero de 2020.
ENZO COMELLI (22 AÑOS)
Otro de los imputados apuntados como agresor directo de Fernando. Según los amigos del joven asesinado, fue quien le dio "uno de los primeros golpes y lo dejó arrodillado".
El joven fue identificado en los videos de la cámara de seguridad como el primero en golpear a Fernando, junto con Ciro Pertossi. Además, otras imágenes lo muestran golpeando a los amigos de Fernando para evitar que pudieran defenderlo.
MATÍAS BENICELLI (23 AÑOS)
El quinto rugbier señalado como agresor directo fue Benicelli, aunque en su caso no fue mencionado por su nombre. En una de las audiencias, el jefe de seguridad de "Le Brique" lo describió como "uno con rodete" que "le pegó una patada en la cabeza" a
Fernando antes de que dejara de moverse en el suelo. También fue identificado como parte de los agresores de los amigos de la víctima.
Los resultados de los peritajes de ADN detectaron rastros de sangre de la víctima en al menos siete prendas secuestradas a los acusados, entre ellas, la camisa que Benicelli vestía esa noche.
AYRTON VIOLLAZ (23 AÑOS)
Viollaz fue reconocido como parte del grupo, pero no tiene un rol definido en el ataque, aunque Fernando Burlando está seguro de que propinó golpes a la víctima.
El comisario Jorge Stavrakis, al visualizar uno de los videos de la causa en su declaración lo reconoció en el grupo y en el momento del ataque pero no tan cerca de Fernando.
Con el paso de las audiencias, su nombre no fue mencionado como el de un "agresor directo", pero sí fue ubicado en la escena de la agresión y varios testigos dijeron que estaba "arengando" a sus amigos y uno afirmó que golpeó a un amigo de Fernando para evitar que lo ayuden.
“Se lo observa cerca de todo lo sucedido y está al lado de Máximo Thomsen en el momento que éste le aplica un puntapié en la cabeza cuando ya estaba inmóvil en el piso”, asegura el informe final de la Fiscalía.
Viollaz no figura en los chats y audios que aparecieron como prueba tras las pericias técnicas realizadas a los celulares de los rugbiers. Podría ser el menos acusado menos implicado en el crimen y recibir una condena menor que el resto.
QUE PENAS PODRÍAN TENER LOS IMPUTADOS
La sentencia del próximo 31 de enero dependerá de la valoración que hagan los jueces de las evidencias y pruebas presentadas.
Para la fiscal Verónica Zamboni, según consta en su elevación a juicio, el asesinato de Fernand se trató de un crimen acordado entre ocho personas, para el cual se distribuyeron roles con antelación al hecho.
Así, mientras cinco sujetos activos -Máximo Thomsen, Ciro Pertossi, Enzo Comelli, Matías Benicelli y Blas Cinalli- abordaron por detrás a Fernando “previo acordar interceptar a la víctima”, los tres restantes -Lucas Pertossi, Luciano Pertossi y Ayrton Viollaz- también participaron “premeditadamente de la agresión con el fin de dar muerte a la víctima” cuando “rodearon tanto a Fernando como a los amigos”.
Esa es la acusación que también comparte la querella, representada por Fabián Améndola y Fernando Burlando, quienes adelantaron que pedirán la condena a perpetua en sus alegatos la próxima semana, y que intentaron demostrar con testimonios y apoyándose en los videos y en los peritajes de ADN y de los celulares.
Algunas de las figuras que los jueces pueden aplicarle a los imputados son
homicidio agravado con alevosía y premeditación, que implicaría la pena máxima de cadena perpetua,
homicidio en riña,
homicidio simple, entre otras más leves.
El tribunal deberá definir la responsabilidad individual de cada uno de los imputados, determinar quién fue el agresor que terminó con la vida de Fernando, podría hacer que se dicte una perpetua para el autor y la misma pena para los que lo acompañaron auxiliando, es decir, la coautoría del crimen.
Determinar que hubo un agresor principal cambiaría la calificación de los imputados y podría significar la atribución de una pena mínima para la mayoría. Lo que el tribunal entienda por premeditación y alevosía también definirá la sentencia y podría incrementar las penas.