
El presidente
Alberto Fernández reaparece en público este martes por la tarde, como parte de la agenda oficial, en un acto en el Centro Cultural Kirchner (CCK). Sin embargo,
la novedad de la jornada tiene que ver con que el mandatario saldrá de la Casa Rosada luego de haber suspendido ayer una actividad en Ituzaingó, pleno conurbano bonaerense, luego de la preocupación que generó el clima de violencia y malestar social por la inseguridad y contra la política que se manifestó en la agresión contra Sergio Berni en la protesta de colectiveros por el asesinato del chofer en La Matanza.
Según publicó Casa Rosada, se prevé que el mandatario hable este martes a las 15:30, al encabezar un acto en el CCK con la ministra de Salud, Carla Vizzotti, y el presidente del INCUCAI, Carlos Soratti.
Se trata de la celebración por los 20 años del Registro Nacional de Donantes de Células Progenitoras Hematopoyéticas (CPH), por el Día Nacional del Donante de Médula Ósea.
Ayer, después de la agresión al ministro de Seguridad bonaerense, que incursionó en la avenida General Paz donde los choferes protestaron, generó tensión y reuniones de todas partes. El presidente Fernández levantó su única actividad oficial de la agenda, que era la inauguración de un centro universitario en Ituzaingó. El resumen explicativo, según dejó trascender Casa Rosada, es que el clima no aparecía propicio para pisar el Conurbano.
Ayer, independientemente del nuevo cruce entre Berni y Aníbal Fernández, ministro de Seguridad pero de Nación, hubo diálogos entre Provincia y el Gobierno de Alberto. El jefe de Gabinete,
Agustín Rossi, habló con el gobernador Axel Kicillof para saber qué había sucedido. Fue antes del encuentro entre PBA y la UTA que derivó en el anunció y blanqueo de que las empresas de colectivos no cumplieron su parte en la instalación de cámaras de seguridad en las unidades.
A su vez, tanto en La Plata como en la Casa Rosada hablaban de algunas situaciones específicas tanto del robo que derivó en la muerte del chofer como de la protesta que podían hacer dudar de las reales motivaciones de todo el episodio.
Sobre los elementos extraños en el robo, hubo declaraciones de Berni. En todo caso, es la Justicia quien debería investigar eso, cosa que no altera el dolor por la muerte del chofer. En cambio,
a la información acerca de las internas en la UTA vinculadas al ataque a Berni se montaron las imágenes que muestran la aparición de un cartel muy peculiar en la protesta de los colectiveros, pero que hace semanas apareció en un acto partidario de Patricia Bullrich en el conurbano bonaerense, al igual que la presencia de sujetos "sucios" en casos renombrados, como el de Luciano Arruga.
"NOS QUITARON EL MIEDO": EL LLAMATIVO CARTEL QUE APARECIÓ EN LA MARCHA DE LOS COLECTIVEROS Y EN UN ACTO DE BULLRICH
"Lo de hoy es muy llamativo, nadie roba con dos vehículos de apoyo un colectivo, con un armamento que no es habitual en este tipo de delitos y con una munición que es para profesionales", dijo Berni. literalmente, mientras que en el caso de la agresión que sufrió señaló que se trató de "una emboscada" de un grupo que buscaba "provocar".
No obstante, nadie oculta la preocupación por el hecho de que se trató de una chispa que encendió la mecha y que el enojo se dirigió hacia la política. Pese a que parte de la política, particularmente la oposición de Juntos por el Cambio, salió a usufructurar lo sucedido como hecho de campaña, literalmente, pero se olvidó que gobernó hace 3 años, por ejemplo en la provincia de Buenos Aires, donde prometió cámaras en los colectivos tras votarse una ley y no dirigió los fondos necesarios a esa política.