18.07.2023 / Inflación

Inflación: tras la fuerte baja de junio, ¿qué pasará en julio y los meses pre-electorales?

Diferentes consultoras privadas señalan que el IPC del séptimo mes del año podría mantenerse en torno al 6% como lo hizo en junio gracias a los programas de congelamiento de precios. Qué sucederá en los siguientes meses.





Luego de la fuerte baja de junio donde la  inflación tocó el 6%, diferentes consultoras privadas analizan que los programas estatales de precios pueden ayudar a mantener la inflación contenida de cara a julio, mientras que el Banco Central proyecta para los siguientes meses una desaceleración de la tasa mensual.

Los primeros sondeos ubican la inflación de este mes por encima de junio. Desde Eco Go proyectaron una suba del IPC a nivel general en el 6,6%, debido a que los alimentos llegarían a 7,3%. En tanto, desde C&T, señalaron que “los datos de los primeros días de julio ubican a la inflación por encima del 7%, en un mes donde el turismo tiene una mayor incidencia, y donde hay mayores aumentos de precios regulados (pre pagas, colegios)”.

Mientras que desde la consultora Sarandí señalaron que “el piso del IPC sigue siendo elevado, dada una inercia del régimen que no se rompe con gradualismo ni apelando solo a las mejores expectativas en el mercado”. “Sin posibilidad de usar atajos a corto plazo, Massa sabe que mantener el IPC en la zona del 5% al 7% es un resultado aceptable. El 2023 cerraría con una aceleración de entre 30 y 40 puntos. Si bien son niveles exorbitantes, se trataría de una suba menor a la del dramático 2022. Habrá que esperar”, sostuvieron desde la firma.

Sin embargo, un estudio de Fundación Capital sostuvo que los distintos acuerdos de precios implementados por el Gobierno pueden ayudar a contener la suba de los precios minoristas durante julio y remarcó que, en caso de cumplirse estos programas, el dato de inflación de este mes podría ser similar al del mes pasado. Aclararon, también, que la tendencia volvería a ser ascendente hacia el futuro cercano, con niveles que podrían volver a rondar el 8%.

Cabe recordar que el IPC de junio tuvo en su desaceleración el gran factor estacional algo que, desde Fundación Capital, consideran que se revertirá en julio, “siendo un mes en el que los servicios asociados al turismo y el ocio suelen ajustar por las vacaciones invernales”. “Así, los estacionales le sumarían casi un punto y medio al IPC (1,4 p.p. vs. 0,1 p.p. en junio). Por su parte, sin subas en los servicios de gas y electricidad como en meses previos, los regulados podrían reducir su impacto en el IPC”, detallaron.

No obstante, con incrementos en las prepagas (8,5% mensual), el transporte público del AMBA (+6%) y las telecomunicaciones (4,5%), los regulados sumarían 0,8 puntos al IPC en julio, por debajo de los 1,3 puntos de junio. De esta forma, para evidenciar una nueva desaceleración en julio, la núcleo debería descender un escalón más”, señaló el informe.

Es en ese sentido, se refirieron al relanzamiento de distintos acuerdos de precios, donde la moneda de cambio para las empresas es tanto la aprobación de SIRAs para importar, como la participación en el programa de financiamiento Ahora 12 y recordaron que se estableció el congelamiento de los precios de distintos bienes durables, como electrodomésticos, indumentaria, electrónica, bicicletas y motos, que en conjunto representan el 13,8% de la canasta del IPC. “Además, para los productos de consumo masivo, se mantuvo la pauta de aumento mensual máximo del 5%, donde los alimentos y bebidas comprenden al 23,4% y los de cuidado personal en torno al 3%. En un escenario de máxima, donde los acuerdos se cumplen en su totalidad, aportarían una reducción de 1,5 puntos porcentuales al IPC de julio, y éste podría incluso mostrar un 5 por delante”, remarcaron en el informe.

Aunque consideraron que “difícilmente el cumplimiento sea total”. “En cuanto a los productos de consumo masivo, dos tercios de las ventas se realizan en autoservicios y negocios especializados (como verdulerías, panaderías, carnicería, etc.), donde los acuerdos no llegan, pero donde se relevan precios para el IPC. De hecho, la diferencia entre los precios de productos dentro del programa de Precios Justos y aquellos relevados por INDEC en los últimos meses superó el 50% en promedio, con productos como fideos y aceites superando el 100% de brecha en junio. Todo esto hace que los precios pactados no sólo no funcionen como referencia, sino que también al finalizar los acuerdos, presionen para acomodarse recuperando el terreno perdido”, explicaron.

“En suma, entendemos que los acuerdos de precios pueden tener un impacto de corto plazo, de manera similar a lo acontecido a fin del año pasado. Así, el IPC del séptimo mes podría volver a ubicarse en torno al 6%, aunque difícilmente profundice la baja. Asimismo, se trata de una moderación transitoria. Hacia delante, la tendencia es al alza”, agregaron desde Fundación Capital.

DÓNDE SE UBICARÁ LA INFLACIÓN EN LOS MESES PRE-ELECTORALES SEGÚN EL BCRA

Por su parte, el BCRA dice en su último Informe de Política Monetaria (IPOM) que “para los próximos meses se prevé una reducción gradual de las tasas mensuales de inflación núcleo sin carnes”. Sostiene que “un conjunto de factores explica la perspectiva de gradualidad en dicho descenso durante el resto del año, entre ellos, el ritmo de suba de los salarios nominales implícito en las paritarias recientes y las elevadas expectativas de inflación”.

Con relación a las negociaciones salariales el BCRA destaca que se observa además “un acortamiento de los plazos contractuales y un aumento en la cantidad de tramos de incrementos otorgados”. En tal sentido, reconoce que el salario registrado ha caído en términos reales en los primeros meses del año generando presiones al alza para las renegociaciones que se darán durante el segundo semestre. Pero también advierte que “sobre el nivel general de precios incidirá la típica volatilidad de los precios estacionales que tienden a acelerarse en septiembre y octubre, y de las carnes, mientras que se prevé una ligera desaceleración de los precios regulados, tras la actualización de las tarifas de los servicios públicos que se verificó en el primer semestre”.

En lo que respecta a Alimentos y bebidas no alcohólicas (AyB), el IPOM reconoce el impacto favorable del menor ritmo de los precios de las carnes que permitió una desaceleración de AyB en el trimestre, pese a que la mayoría de sus agrupados se aceleró. Al igual que el IPC general, la división presentó una evolución dispar a lo largo del segundo trimestre, alcanzando un pico de 10,1% de suba mensual en abril para luego desacelerarse significativamente hasta 5,8 y 4,1% en mayo y junio, respectivamente, promediando de esta forma un incremento de 6,7% mensual en el segundo trimestre (-2 puntos menos que en el I trimestre).

“La desaceleración de mayo y junio respecto de abril obedeció a la evolución de los alimentos frescos (carnes, frutas y verduras), que promediaron una suba de 1,2% en dichos meses luego de haberse incrementado 11,1% en abril. Entre los alimentos frescos, el agrupado Carnes y derivados (de elevada ponderación en la canasta de consumo familiar) fue el que explicó la mayor parte de la desaceleración respecto al primer trimestre.

Luego de haber promediado un alza de 11,5% mensual en el primer trimestre, destacándose la suba de 19,5% en febrero, las carnes redujeron su ritmo de suba en abril hasta 9,1% y luego evidenciaron una significativa y previsible desaceleración en mayo y junio (1,4% promedio mensual). “Esta evolución refleja el comienzo del período del año en el que suelen registrarse incrementos mensuales acotados vinculados al ciclo ganadero”, explica el IPOM.