El ex presidente Mauricio Macri retomó públicamente la figura de su padre y profundizó en los episodios que aborda *Franco*, el libro que recorre la vida del histórico empresario italiano que se convirtió en uno de los actores económicos más influyentes de la Argentina. En diálogo con Infobae, el ex presidente reconstruyó el tránsito del patriarca desde “el apogeo a la declinación”, repasando desde los años de expansión de Socma hasta la etapa final, atravesada por deterioro físico y una relación personal marcada por tensiones.
Macri recordó el secuestro que sufrió en 1991 como un punto de quiebre insoslayable entre ambos. Aseguró que aquel episodio “cambió todo” en el vínculo y describió a Franco como “un apasionado, un optimista”, pero también como un hombre que no dudaba en redoblar presiones cuando se trataba de negocios y poder, incluso bajo dictaduras militares que favorecieron a su conglomerado.
Consultado por las declaraciones de su padre en las que aseguraba que prefería votar a La Cámpora antes que a él, Macri volvió sobre un pasaje especialmente duro: “Él estaba en una disociación entre Dr. Jekyll que me amaba y Mr. Hyde que me quería matar. Ya no lo podía controlar”, dijo, aludiendo al deterioro y la intensidad emocional de sus últimos años.
El ex mandatario también evocó la charla final que mantuvo con Franco, un momento que definió como dramático y que, según contó, le permitió cerrar una historia familiar atravesada por exigencias extremas, tensiones políticas y un legado empresarial aún discutido. Con el libro ya circulando, Macri presenta su mirada sobre un padre que, según él, combinó audacia y sombra en partes iguales.