La Cámara Federal de Casación Penal resolvió no habilitar la feria judicial para tratar las apelaciones presentadas por la defensa de Cristina Kirchner contra las restricciones impuestas a su régimen de visitas y a las condiciones de su prisión domiciliaria. La decisión mantuvo en plena vigencia las medidas dispuestas por el Tribunal Oral Federal 2 al menos hasta febrero.
El fallo fue adoptado por la sala de feria del máximo tribunal penal, integrada por Ángela Ledesma, Guillermo Yacobucci y Mariano Borinsky. En el voto mayoritario, Ledesma y Yacobucci consideraron que el planteo no encuadró dentro de los supuestos de urgencia previstos para el receso judicial y que la defensa no acreditó un perjuicio inmediato que justificara su tratamiento excepcional.
De este modo, continuaron las restricciones fijadas por el Tribunal Oral Federal 2, que limitaron la cantidad de visitas, la duración y la frecuencia de los encuentros, además de exigir autorización judicial previa para personas que no integran una nómina habilitada. También siguió vigente el tope de dos horas diarias para el uso de la terraza del edificio donde cumple arresto domiciliario.
Kirchner regresó recientemente a su domicilio de la calle San José 1111 tras recibir el alta médica luego de una intervención por apendicitis. Allí cumple prisión domiciliaria con monitoreo electrónico en el marco de la condena dictada en la causa Vialidad, un proceso atravesado por cuestionamientos políticos y denuncias de persecución judicial desde el peronismo.
En disidencia, Borinsky sostuvo que las condiciones de privación de la libertad de una persona condenada podían tratarse durante la feria y propuso habilitar el receso para escuchar a las partes. Las apelaciones, finalmente, quedaron para febrero y serán analizadas por la sala IV de Casación, mientras las restricciones continuaron plenamente vigentes.