El presidente Javier Milei reintentó instalar en redes sociales la idea de la administración de Néstor Kirchner canceló la deuda argentina con el Fondo Monetario Internacional en 2006 con “plata negra” proveniente de Venezuela, una versión que ya había circulado en otros momentos y que fue reforzada con una publicación irónica que sugiere un préstamo informal, a una tasa excesiva, por parte del entonces gobierno de Hugo Chávez.
El economista y docente Guido Agostinelli desarmó esa afirmación con datos concretos y recordó que
“Néstor canceló más de 9.500 millones de dólares de deuda con el FMI en 2006", y que lo hizo "100% con reservas, sin créditos de Venezuela”, descartando de plano la existencia de un financiamiento bilateral para dicho fin.
Según detalló en un video de Instagram, lo que existió fue una operación financiera habitual en los mercados internacionales, ya que el entonces Gobierno
"compró bonos, que en distintas etapas sumaron 1.700 millones de dólares”, mientras que también se adquirieron títulos en el mercado secundario hasta alcanzar “3.100 millones de dólares”, los cuales “se pagaron en distintos momentos como se hizo con el resto de los acreedores”.
Asimismo, también echó por tierra el argumento del supuesto costo financiero desmedido al precisar que “esos bonos rindieron entre 7,6 y 9,5%”, y subrayó que, en comparación, “desde que gobierna Milei, el rendimiento del mercado financiero en dólares es ampliamente superior a ese porcentaje”.
Para ejemplificar la inconsistencia de la narrativa oficial, el economista aludió a una medida reciente del propio Gobierno: “Por 40 días se quita el 26% de lo que pagaban de retenciones a la soja”, lo que implica, bajo esa lógica, asumir un costo fiscal equivalente a una tasa de interés del 26% solo por "adelantar dólares" durante poco más de un mes.
La controversia resurge tras la difusión de una noticia falsa elaborada y difundida por La Derecha Diario, que afirma que “uno de los factores más relevantes” de la crisis que atraviesa la cooperativa SanCor es “la millonaria deuda con Venezuela, derivada de los acuerdos bilaterales firmados a partir de 2006”, y que ese vínculo “dejó como saldo una enorme deuda que, casi dos décadas después, sigue sin resolverse”.
Ese medio también sostiene que, tras el default venezolano de 2017, “aún quedan pendientes de cobro alrededor de USD 18 millones”, una afirmación que es utilizada para reforzar antagonismos con la gestión chavista, pero que puede ser rebatida, puesto que refiere a deudas comerciales de empresas privadas y no guarda relación alguna con la forma en que el Estado argentino canceló su deuda con el FMI tras el estallido del 2001 y los múltiples créditos tomados durante el menemismo.