
El gobierno de Javier Milei con su piloto económico Luis "Todo" Caputo decidió postergar para ferebro la implementación del nuevo esquema de subsidios para el gas, la electricidad y las garrafas, que implicaba un fuerte tarifazo para los pobres y la clase media.
Según hicieron saber fuentes oficiales a la prensa, la demora es de carácter burocrático: dicen que no tuvieron tiempo de preparar y publicar un decreto reglamentario y que luego la Secretaría de Energía de a conocer los nuevos precios de gas y de generación eléctrica.
En el Gobierno niegan que la postergación se deba a un temor a que el impacto inflacionario que conlleva la medida pegue justo en verano y argumentan para ello que el país atraviesa un contexto de desaceleración inflacionaria dado que esta semana el INDEC informó que 2025 registró el índice de precios más bajo de los últimos ocho años, o sea no menor que el 2017 de Mauricio Macri ni que el 2015 de Cristina Kirchner.
El problema es que el argumento de Caputo manipula información y tiempos: la infación acumulada de 2025 fue menor que la de 2024, pero viene en aumento mes a mes desde mayo del año pasado hasta diciembre inclusive.
Con el nuevo esquema, ya no habrá segmentación por niveles de ingresos (altos, medios y bajos), sino que solo existirán dos categorías de usuarios: aquellos que reciben subsidios y los que ya no los tendrán más. Por otra parte, las bonificaciones no se aplicarán de manera uniforme todo el año, sino que variarán en los meses de mayor consumo energético.
El Ejecutivo publicó a principios de mes en el Boletín Oficial el decreto 943 con los detalles del nuevo sistema de Subsidio Energético Focalizado (SEF), con el que busca reducir el gasto en el sector del 0,65% del PBI al 0,5% (alrededor de USD 3000 millones).
Según cálculos de la consultora Economía y Energía (EyE), los usuarios de menores ingresos afrontarían los mayores incrementos tarifarios, estimados en un 20% en electricidad, mientras que en gas, se ubicarían alrededor de un 23% por encima de los valores de 2025.
Política Argentina
dio a conocer este miércoles que, según un informe de IAArgentina Grande, los hogares de ingresos medios son los más perjudicados por la política tarifaria aplicada desde fines de 2023. En términos reales, las subas superaron ampliamente a las del resto de los segmentos y achicaron al mínimo la diferencia con lo que pagan los sectores de mayores recursos.
Según el relevamiento, los hogares de ingresos medios registraron en diciembre de 2025 tarifas de electricidad un 275,3% más altas que en noviembre de 2023, medido en términos reales. El monto mensual que afrontan actualmente asciende a $50.697, una cifra que los ubica prácticamente al mismo nivel que los hogares de ingresos altos, que pagan $51.289 por idéntico consumo.(R)
La diferencia entre ambos segmentos es de apenas $592, un dato que expone con claridad el corrimiento del peso del ajuste hacia la clase media. Mientras los hogares de ingresos medios absorbieron el mayor impacto, los sectores de mayores recursos fueron los menos afectados por los aumentos acumulados desde el cambio de esquema tarifario.
Entre los hogares de ingresos bajos también se verificó una suba significativa, del 113% en términos reales frente a noviembre de 2023. Sin embargo, el informe remarcó que el incremento fue sensiblemente menor al aplicado sobre la clase media. En contraste, en los hogares de ingresos altos las tarifas de luz aumentaron apenas un 21,9% en el mismo período.
CÓMO ES EL NUEVO ESQUEMA DE SUBSIDIOS A LA LUZ Y EL GAS
Los aumentos bajo el nuevo esquema, que ahora comenzaría a regir en febrero, van a diferir según el mes del año, ya que las bonificaciones no se aplicarán de manera uniforme, sino que variarán según el periodo de mayor consumo energético.
Con el esquema anterior, recibían bonificaciones en gas y electricidad los hogares con ingresos declarados de hasta 3,5 canastas básicas totales (CBT), equivalentes a $4,58 millones. Dentro de este grupo, casi 6 millones de usuarios eléctricos y 2,89 millones de gas están registrados como ingresos bajos, con ingresos menores a 1,5 CBT ($1,96 millones).
El nuevo umbral para acceder al subsidio son tres CBT (hoy, $3,93 millones). Por lo tanto, los usuarios de ingresos bajos conservarán el beneficio de manera automática, mientras que los usuarios de ingresos medios lo perderán.
La Secretaría de Energía calculó que alrededor de 140.000 familias de ingresos medios perderán la bonificación. Pero la fundación FIEL difiere y estima que se trata de 500.000 usuarios de electricidad y 300.000 de gas.
Bajo el nuevo esquema, habrá una reducción promedio de los subsidios en torno al 44% sobre el gas y de 15% en la electricidad para los usuarios del área metropolitana de Buenos Aires (AMBA), según cálculos de la consultora EyE.