16.01.2026 / CIENCIA

El Gobierno se sube a la misión de la NASA a la Luna mientras ajusta en ciencia y áreas sociales

La gestión de Javier Milei anunció la participación argentina en la misión Artemis II. El comunicado oficial destacó el rol de un microsatélite desarrollado por organismos científicos nacionales, en un contexto de recortes y reconfiguración de prioridades en el sistema científico.






El Gobierno nacional informó que la Argentina formará parte de la misión Artemis II de la NASA, el programa con el que Estados Unidos busca retomar los vuelos tripulados a la Luna luego del cierre del histórico Programa Apolo en 1972. El anuncio fue difundido este viernes a través de un comunicado de la Oficina del Presidente, que presentó la iniciativa como un hito tecnológico y de cooperación internacional.

Según el texto oficial, la misión tiene previsto su lanzamiento para el 6 de febrero y será la primera misión tripulada a la Luna en más de cinco décadas. En esta etapa inicial no está previsto un alunizaje, sino un vuelo orbital que llevará a los astronautas a recorrer la cara oculta del satélite natural, alcanzando una distancia récord de 72 mil kilómetros respecto de la Tierra.




Durante el lanzamiento se desplegará el microsatélite argentino Atenea, desarrollado por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) junto a la empresa estatal VENG S.A. y con la participación de organismos y universidades públicas como el Instituto Argentino de Radioastronomía, la Comisión Nacional de Energía Atómica y las universidades nacionales de La Plata, San Martín y Buenos Aires.

El comunicado detalló que el microsatélite permitirá validar tecnologías críticas para futuras misiones espaciales, medir radiación en órbitas profundas, evaluar componentes para uso espacial y probar sistemas de comunicación de largo alcance, aportando información clave a la NASA.

En el tramo final, el mensaje presidencial subrayó que la selección argentina para Artemis II “demuestra el alto nivel de las capacidades técnicas y operativas” del país, y afirmó que el desarrollo tecnológico es una prioridad del Gobierno, al tiempo que remarcó que esos avances se sostienen “mientras se eficientizan los recursos” mediante la eliminación de gastos considerados innecesarios en áreas sociales y políticas, una definición que vuelve a tensionar el vínculo entre el discurso oficial y el sistema científico que hizo posible el proyecto.