El S&P Merval inició la semana en terreno negativo luego de haber registrado la mayor caída semanal de los últimos cuatro meses. En una jornada sin operaciones en Wall Street por feriado, el principal índice de la bolsa porteña perdió 0,7% y se ubicó en torno a los 2,9 millones de puntos, en un contexto de bajo movimiento y ausencia de referencias externas.
La falta de cotización de los ADRs y de los bonos soberanos en Nueva York condicionó la operatoria local, que quedó sujeta exclusivamente a factores domésticos y al clima internacional. Medido en dólares, el Merval también retrocedió 0,7%, una señal de la fragilidad que atraviesa el mercado accionario tras más de dos meses de indefinición.
Las mayores bajas de la rueda se concentraron en empresas de energía y servicios públicos, con descensos encabezados por Metrogas, Transportadora de Gas del Norte y Central Puerto. El retroceso se sumó a una semana previa en la que el índice se hundió 5,1%, afectado por la volatilidad global y la inestabilidad financiera.
En contraste, los bonos soberanos mostraron un desempeño algo más firme en los últimos días, lo que permitió una leve baja del riesgo país hasta los 564 puntos básicos, en un escenario atravesado por las compras de reservas del Banco Central, una señal largamente reclamada por el mercado pero insuficiente para revertir el clima de cautela.
En el plano político, el presidente Javier Milei convocó a sesiones extraordinarias del Congreso para febrero, con una agenda que incluyó la reforma laboral, el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, y la designación de Fernando Iglesias como embajador, en un contexto político que suma nuevas variables a la incertidumbre económica.