
(R0El dólar oficial extendió este martes un leve rebote, en un enero atravesado por la calma cambiaria y el inicio del programa de compra de reservas del **Banco Central de la República Argentina**. El movimiento se dio luego de una rueda previa con bajo volumen por el feriado en Estados Unidos, pero confirmó que la divisa volvió a moverse al alza tras tocar mínimos de dos meses.(R)
En el segmento mayorista, el dólar avanzó $1,5 y se ubicó en $1.436, luego de haber subido $4,50 en la jornada anterior. El rebote se produjo desde los $1.430 registrados el viernes, un nivel que había reforzado la narrativa oficial de estabilidad cambiaria. En el mercado minorista, la cotización se mantuvo en $1.410 para la compra y $1.460 para la venta en el Banco Nación.
Los dólares paralelos operaron con relativa estabilidad. El blue retrocedió $5 y cerró en torno a los $1.500, mientras que los financieros mostraron movimientos acotados: el MEP se ubicó cerca de los $1.470 y el contado con liquidación superó los $1.516, con una suba marginal. La brecha cambiaria, así, permaneció contenida pese al contexto internacional más tenso.
Detrás de esta calma aparece nuevamente el carry trade como ancla central del programa económico. Con tasas de interés reales muy elevadas, fuerte restricción de pesos y un tipo de cambio administrado, el Gobierno volvió a premiar las colocaciones en moneda local y a desalentar la dolarización. El costo de esa estrategia fue profundizar el enfriamiento de la actividad y consolidar un esquema financiero que depende de la confianza y de la permanencia de capitales de corto plazo.
El diferencial de tasas sostuvo la demanda de instrumentos en pesos y mantuvo a raya al dólar, pero también dejó expuesta la fragilidad del modelo. Mientras el mercado perciba que el Banco Central puede sostener este equilibrio, el carry trade seguirá funcionando como freno cambiario. La pregunta de fondo es cuánto tiempo más puede sostenerse una estabilidad basada en tasas altas y actividad planchada.