20.01.2026 / FINANZAS

El Banco Central sumó dólares pero la economía real sigue sin aparecer




La autoridad monetaria compró apenas US$8 millones y llevó las reservas a US$44.874 millones, un nivel que el Gobierno libertario presenta como récord mientras persisten la recesión, la caída del consumo y el ajuste sobre salarios y jubilaciones.







El Banco Central de la República Argentina compró este martes US$8 millones y elevó las reservas internacionales hasta los US$44.874 millones, en una jornada que el oficialismo exhibió como un nuevo hito de la gestión de Javier Milei. La cifra marcó el nivel más alto desde 2021, aunque la magnitud de la intervención resultó la más baja desde que se lanzó el actual esquema monetario.

Según datos difundidos por la autoridad monetaria, desde el inicio de la denominada “fase 4” el BCRA acumuló compras por US$716 millones en doce ruedas. El presidente del organismo, Santiago Bausili, presentó ese resultado como señal de fortaleza financiera, aun cuando la economía productiva continuó mostrando signos de estancamiento y pérdida de poder adquisitivo.

El aumento diario de reservas respondió en buena parte a la suba del precio del oro, uno de los activos del Banco Central. El metal alcanzó los US$4.760 por onza troy, lo que explicó un incremento contable de US$66 millones respecto del lunes, sin que mediara una mejora estructural en el ingreso de dólares genuinos por exportaciones o actividad industrial.

En ese contexto, el Fondo Monetario Internacional volvió a elogiar la acumulación de reservas. “La acumulación de reservas comenzó a un ritmo acelerado, lo cual es muy bueno”, afirmó su vocera, Julie Kozack, desde Washington. El respaldo del organismo contrastó con la situación social interna, atravesada por tarifazos, caída del empleo y un ajuste que recayó con fuerza sobre los sectores populares.

Mientras el Gobierno celebró cifras financieras y proyecciones optimistas de crecimiento para 2026 y 2027, el impacto en la vida cotidiana siguió ausente. La acumulación de reservas avanzó, pero la economía real permaneció paralizada y la promesa de recuperación no llegó a los hogares argentinos.