El mercado cambiario transita otra jornada de calma administrada. Este miércoles, el dólar oficial retrocede, borra el rebote de las ruedas previas y vuelve a los valores del viernes pasado, en un contexto marcado por la profundización del esquema de tasas reales elevadas que impulsa el Gobierno como principal ancla nominal.
En el segmento mayorista, la divisa opera a $1.430 para la venta, con una baja de 0,3% respecto del cierre anterior. Así, el tipo de cambio queda a un 8,5% del techo de la banda de flotación, la mayor distancia desde octubre, un dato que el equipo económico exhibe como señal de control, aunque sostenido por una fuerte contracción monetaria.
En el mercado minorista, el dólar del Banco Nación se ubica en $1.405 para la compra y $1.455 para la venta. En paralelo, el dólar blue baja 0,3% y se negocia a $1.500 en la city porteña, mientras los dólares financieros muestran comportamientos dispares: el MEP cede 0,2% y el contado con liquidación sube 2,3%, reflejando tensiones latentes bajo la superficie.
La pax cambiaria se apoya, una vez más, en el atractivo del carry trade. El combo de tasas reales fuertemente positivas y tipo de cambio administrado incentiva las colocaciones en pesos y desalienta la dolarización, con impacto directo en la desaceleración inflacionaria. Sin embargo, el costo aparece del lado de la actividad, que sigue enfriándose bajo el peso del ajuste.
El sostén del esquema descansa en la confianza del mercado en la capacidad del Banco Central para defender esta estrategia. Un equilibrio frágil en la historia económica argentina, donde cambios en las expectativas suelen traducirse rápidamente en presión cambiaria y tensión financiera.