Gobiernos de 88 países y dos organizaciones internacionales adoptaron en Nueva Delhi la llamada Declaración sobre el Impacto de la Inteligencia Artificial, un documento que promueve el desarrollo de una IA inclusiva, segura y orientada al bien social, en un contexto de creciente competencia tecnológica entre las principales potencias.
La declaración fue presentada durante una cumbre internacional organizada por el gobierno de India y contó con la participación de delegaciones de Estados Unidos, Reino Unido, China y la Unión Europea, entre otros actores relevantes del ecosistema tecnológico global.
El texto busca establecer principios compartidos en materia de gobernanza, ética y cooperación internacional en inteligencia artificial.
El ministro de Electrónica y Tecnología de la Información de India, Ashwini Vaishnaw, señaló que el acuerdo respalda la visión del país de impulsar una “IA para todos”, centrada en la accesibilidad, la inclusión digital y el uso de estas herramientas en áreas como salud, agricultura, educación y servicios públicos.
El
documento subraya la necesidad de que los sistemas de inteligencia artificial respeten los marcos regulatorios nacionales, los principios democráticos y los derechos humanos. También promueve la cooperación técnica entre Estados, el intercambio de buenas prácticas y la construcción de estándares comunes que permitan evitar la fragmentación normativa.
Entre los puntos destacados se incluye el llamado a reducir la brecha digital entre países desarrollados y en desarrollo, facilitando el acceso a infraestructura tecnológica, capacidad de cómputo y datos. La declaración pone énfasis en que la inteligencia artificial puede convertirse en una herramienta clave para acelerar el desarrollo económico y social si se gestiona de manera responsable.
La firma conjunta adquiere relevancia en un momento marcado por la disputa entre Estados Unidos y China por el liderazgo en tecnologías estratégicas, incluidos los modelos avanzados de IA y los semiconductores de alto rendimiento. En ese escenario, la Declaración de Nueva Delhi aparece como un intento de construir un marco mínimo de consenso internacional.
Para
países de América Latina, el debate sobre gobernanza digital, acceso a tecnología y desarrollo de capacidades locales será central en la definición de su inserción en la economía digital global.
Entre los principales puntos de la Declaración de Nueva Delhi se destaca el reconocimiento de la inteligencia artificial como una herramienta con impacto global que debe beneficiar a toda la humanidad y no quedar concentrada en un número reducido de países o empresas. El documento promueve la cooperación internacional para el desarrollo y la gobernanza responsable de la IA, alentando el intercambio de conocimientos y buenas prácticas.
La declaración subraya que los sistemas de inteligencia artificial deben desarrollarse de manera inclusiva y equitativa, con el objetivo de reducir la brecha digital entre países desarrollados y en desarrollo. En ese marco, impulsa el acceso a infraestructura tecnológica, capacidades de cómputo y datos para economías emergentes.
También remarca la importancia de garantizar principios de ética, transparencia y rendición de cuentas, así como el respeto por los derechos humanos y los marcos regulatorios nacionales. El texto plantea además que la cooperación global es clave para evitar la fragmentación normativa y fomentar estándares comunes.
Si bien la declaración no tiene carácter vinculante, establece un marco político de referencia para futuras negociaciones multilaterales y para el diseño de regulaciones nacionales sobre inteligencia artificial, con el objetivo de orientar su uso hacia el desarrollo sostenible y el bien social.