Tal como lo había confirmado Javier Milei en redes sociales, el interbloque peronista Convicción Federal sufrió una ruptura al retirarse del equipo tres senadores que responden a los gobernadores Raúl Jalil, Gustavo Sáenz y Osvaldo Jaldo. A pocas horas de la noticia, que el mismo Presidente expuso cuando todavía no había un dato certero al respecto, los jefes provinciales participaron de un encuentro virtual para organizar un esquema de trabajo conjunto con objeto de cranear una agenda federal propia para elevar al Congreso.
Además de los mencionados, la reunión por Zoom incluyó a Hugo Passalacqua, Rolando Figueroa, Alberto Weretilneck y el radical Carlos Sadir. Ahí, analizaron el escenario parlamentario y la necesidad de articular posiciones comunes frente a las reformas impulsadas por la Casa Rosada.
Más temprano, Guillermo Andrada, Carolina Moisés y Sandra Mendoza habían oficializado su salida del interbloque peronista y conformado Convicción Federal, un bloque que, según aclararon, no se integrará a La Libertad Avanza pero buscará sostener una identidad propia con impronta provincial y especial distancia de la conducción nacional del PJ.
En el intercambio, los mandatarios evaluaron “el rol de las provincias en el Congreso Nacional” y coincidieron en la conveniencia de coordinar estrategias legislativas en temas productivos y fiscales. La presencia de Sadir, alineado además con Provincias Unidas, llama la atención puesto que su espacio cuenta actualmente con un espacio en la Cámara Baja.
El nuevo esquema también contempla una proyección internacional: varios de los gobernadores participarán de Argentina Week, en Nueva York, con el objetivo de atraer inversiones en energía, minería y agroindustria. La gira funcionará como vidriera externa en paralelo a la reorganización interna del mapa político.
En el comunicado difundido tras la ruptura, los senadores señalaron que “la oposición y las minorías deben estar representadas en las cámaras legislativas a través de los dictámenes, las propuestas, los proyectos y la participación en el debate de forma institucional”, una definición que blanquea la búsqueda de autonomía en un escenario atravesado por la presión del oficialismo y la reconfiguración del peronismo,
pero que deja expuesta una contradicción, considerando que hace menos de una semana dieron quórum a Diputados para tratar la ley de Reforma Laboral, repudiada por trabajadores y sindicatos bajo la advertencia de que socava los derechos conquistados décadas atrás.