La titular del bloque La Libertad Avanza en la Cámara de Senadores, Patricia Bullrich, movió sus fichas y dejó al peronismo sin vicepresidencia ni cargos. En este marco, el libertario Bartolomé Abdala continuará como presidente provisional y la peronista disidente Carolina Moises -cercana al gobernador de Salta, Gustavo Sáenz- asumirá la vicepresidencia que hasta diciembre ocupaba la kirchnerista Silvia Sapag.
Desde el regreso de la democracia, es la primera vez que la principal fuerza opositora no tendrá un senador en el esquema de autoridades del Senado, lo cual demuestra el grado de conflictividad entre la Libertad Avanza y el Partido Justicialista.
Moisés se había apartado del interbloque peronista -llamado populares- junto sus dos pares Guillermo Andrada y Sandra Mendoza, que responden a los gobernadores de Catamarca y Tucumán.
El trío conservó el sello propio, denominado Convicción Federal. La jujeña, que presidirá este nuevo bloque, está enfrentada a Cristina Fernández de Kirchner, a quien no le perdona la intervención en el PJ de su provincia. La misma situación atraviesa el padrino político de Moises: Gustavo Sáenz.
Con esos enroques, sumados a la ratificación de Luis Juez en LLA -antes era aliado- Bullrich propuso que el PJ se quedara fuera del cuadro de autoridades y logró mayoría. La exministra ni siquiera tuvo en cuenta la proporción de las fuerzas, que tiene al peronismo -como interbloque- con 25 miembros, el espacio más grande del recinto.
Un dato no menor: en la misma sesión se eligieron auditores para la Auditoria General de la Nación (AGN). En este caso, el PJ logró quedarse con un casillero. El resto de las autoridades fueron ratificada: Carolina Losada seguirán en la vicepresidenta primera y Alejandra Vigo, en la segunda. El radicalismo, que es clave para el cuórum con 10 votos, mantuvo además las prosecretarías.
La elección se hizo en la sesión preparatoria y la votación fue curiosa: Bullrich propuso dejar al PJ afuera del reparto de cargo sin argumentos y se abstuvo Andrada, compañero de bloque de Moisés y leal a Raúl Jalil (Catamarca), uno de los gobernadores aliados del Gobierno.
Bullrich no justificó su propuesta de correr al peronismo, aun cuando con esa decisión no se respetan las proporciones que establece el reglamento. En este marco, el titular del Bloque Justicialista, José Mayans, denunció un “atropello” de parte del oficialismo, pero señaló que no le llamó la atención la decisión de la titular del bloque de LLA porque "ya esta acostumbrada a no respetar la ley y el reglamento”.
El resto de las autoridades del Senado no varió y el PJ seguirá sin un solo cargo, como ocurre desde 2023, cuando decidió no ocupar ninguna de las prosecretarías. Victoria Villarruel mantuvo a sus dos secretarios fieles: Agustín Giustinian -legislativo- y Alejandro Fitzgerald -administrativo-
Las dos prosecretarías continuarán siendo de la UCR. La administrativa tiene al frente a Lucas Clark, apadrinado por el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo. Es un cargo relevante, aunque suele estar opacado: es ni más ni menos quien, por reglamento, tiene a cargo la seguridad de la Vicepresidencia de la Nación.
La prosecretaría parlamentaria seguiría siendo Dolores Martínez, quien llegó a ese cargo en 2023, porque el PJ se negó a ocuparlo. La gestión para su arribo la realizó el entonces senador Martín Lousteau. La exdiputada porteña logró ganarse la confianza de los senadores y seguirá dos años.
El único funcionario que no garantizó su continuidad fue Manuel Chavarría, prosecretario de coordinación operativa. Chevarría ya fue designado como integrante del Consejo de Administración de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) por el Gobierno argentino.
El prosecretario del Senado quería sostener los dos cargos y no cobrar en el Congreso, pero la propuesta por ahora no pasó el filtro de LLA. El cupo quedó para Provincias Unidas y Carlos Espinola lo dejó vacante.