El gendarme argentino Nahuel Gallo brindó su primera declaración pública luego de permanecer 448 días detenido en Venezuela y denunció haber sufrido torturas durante su cautiverio. En una breve intervención realizada en el Edificio Centinela, en Retiro, agradeció el apoyo del Estado argentino, reclamó la liberación de otros extranjeros detenidos y pidió tiempo para poder contar en profundidad lo que vivió.
Gallo relató que estuvo recluido en ese centro penitenciario ubicado en las afueras de Caracas, donde, según explicó, se aplicaban métodos de tortura. Sin embargo, aclaró que todavía no se siente preparado para detallar lo que atravesó durante el cautiverio. “No quiero contar las atrocidades que hicieron. No puedo todavía, no me siento preparado”, sostuvo.
El gendarme también explicó que necesita tiempo para procesar lo sucedido después de casi quince meses de aislamiento. “Quiero discernir la información que ha pasado mucho tiempo. No sé nada de nadie, de mi familia, de la institución, del país”, expresó.
Desde su regreso al país, su familia permanece junto a él en una de las habitaciones del edificio de la Gendarmería Nacional mientras avanza su recuperación. Allí, Gallo aseguró sentirse contenido y anticipó que en el futuro contará con mayor detalle lo ocurrido durante su detención.