Las acciones y bonos locales se dieron vuelta durante la jornada y terminaron en terreno negativo, en línea con la tendencia de las principales bolsas del mundo. El índice S&P Merval retrocedió 0,9% y se ubicó en 2.558.001 puntos, mientras que medido en dólares también registró una caída hasta los 1.742 puntos.
Entre las mayores bajas se destacaron los papeles del sector financiero. Grupo Supervielle encabezó los retrocesos con una caída del 5%, seguido por Grupo Financiero Galicia con una baja del 3% y BBVA con un descenso del 2,6%. También registraron pérdidas significativas IRSA y Telecom, que cedieron 3,4% y 3,1% respectivamente.
En paralelo, los bonos soberanos en dólares operaron con caídas de hasta 1%, lo que presionó al alza al riesgo país elaborado por JP Morgan. El indicador subió 1,5% y se ubicó en torno a los 542 puntos básicos, acercándose nuevamente al umbral de los 550 puntos.
El clima financiero internacional estuvo dominado por la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, que ya lleva cuatro días de escalada militar. La tensión geopolítica impulsó una búsqueda global de activos de refugio y fortaleció al dólar, lo que terminó golpeando a los mercados emergentes y a los activos argentinos.