06.03.2026 / JALIL Y SADIR, COMPLICADOS

El conflicto policial se trasladó a Catamarca y Jujuy: marchas y tensión por mejoras salariales

Agentes retirados y familiares de efectivos en actividad se movilizaron en ambas provincias para exigir recomposiciones salariales y mejoras laborales. Mientras Catamarca anunció un acuerdo que generó malestar interno, en Jujuy el Gobierno abrió una instancia de diálogo tras protestas y amenazas de paro.





Las protestas de policías retirados y familiares de efectivos en actividad se trasladaron en los últimos días a Catamarca y Jujuy, donde manifestaciones frente a las casas de gobierno y reclamos por mejoras salariales reactivaron un foco de tensión en las administraciones provinciales, en un escenario atravesado por la pérdida de poder adquisitivo y precedido por conflictos similares que estallaron recientemente en Santa Fe y el año pasado en Misiones.

SIN ACUERDO

En Catamarca, el conflicto se desató a fines de febrero cuando efectivos autoconvocados y allegados se concentraron frente a la sede gubernamental para exigir una recomposición de los haberes, al advertir que los salarios del sector quedaron por debajo de la canasta básica y que muchos agentes deben afrontar con recursos propios gastos básicos vinculados al servicio.

Tras las protestas, el gobierno de Raúl Jalil abrió una mesa de diálogo con autoridades de Seguridad, Trabajo y Hacienda y anunció un acuerdo que fijó un piso salarial de $1.200.000 para marzo, con una proyección de $1.400.000 para julio y actualizaciones bimestrales atadas al Índice de Precios al Consumidor.

Sin embargo, el entendimiento no logró cerrar la crisis: sectores de policías en actividad cuestionaron que el acta haya sido firmada principalmente por retirados y advirtieron que no se sienten representados, al tiempo que deslizaron la posibilidad de avanzar con medidas de protesta como el quite de colaboración si no se abre una nueva instancia de negociación.

OFERTA ACOTADA

Por otro lado, en Jujuy el reclamo estalló esta semana luego de que trascendiera un aumento salarial destinado únicamente a miembros de la Jefatura de Policía y a fuerzas especiales, lo que motivó movilizaciones en el centro de San Salvador y la presentación de un petitorio ante la Casa de Gobierno. El hecho cobra mayor relevancia al coincidir con el refuerzo económico de $3.000 millones que envió el Poder Ejecutivo a la provincia de Carlos Sadir la semana en que se votó la reforma laboral.

Frente a la escalada del conflicto y el anuncio de un paro provincial, la administración jujeña suspendió los incrementos selectivos y convocó a una mesa de diálogo para el 16 de marzo, mientras intenta evitar que el malestar se profundice y replique escenarios de crisis como el vivido semanas atrás en Santa Fe, donde la protesta policial paralizó la circulación de patrulleros durante varios días.