El Instituto Nacional de Estadística y Censos informó que la inflación de febrero alcanzó el 2,9%, en línea con el registro del mes anterior. Con este resultado, el acumulado del primer bimestre de 2026 llegó al 5,9%, mientras que la variación interanual trepó al 33,1%, según el último reporte oficial.
El dato confirmó que el proceso de desaceleración de precios se estancó y que la tendencia alcista iniciada en enero no logró revertirse. En un contexto de caída del consumo y ajuste del gasto público, el impacto se sintió con mayor fuerza en los sectores populares y en los trabajadores formales e informales.
La persistencia de la inflación también tensionó las expectativas del mercado y volvió a poner en discusión la eficacia de la política económica del Gobierno nacional. Analistas advirtieron que la inercia inflacionaria continúa siendo uno de los principales desafíos, especialmente en rubros vinculados a alimentos y servicios esenciales.
Mientras tanto, el escenario social se volvió más complejo. La combinación de precios en alza y salarios rezagados profundizó las dificultades cotidianas de millones de familias, en un marco donde la recuperación prometida aún no llegó a los bolsillos.