25.03.2026 / Ultraderecha en Chile

Kast paralizó 43 decretos ambientales en sus primeros días de gobierno y Chile salió a las calles

El gobierno del presidente chileno José Antonio Kast ordenó, en sus primeras horas de gestión, retirar de la Contraloría General de la República 43 decretos medioambientales aprobados por la administración de Boric. La medida desencadenó protestas en 15 ciudades del país.



El 12 de marzo de 2026, el mismo día en que Kast asumió la presidencia, el Subsecretario de Medio Ambiente José Ignacio Vial Barros firmó un oficio dirigido a la Contralora General para retirar del trámite de toma de razón más de 40 decretos supremos del Ministerio del Medio Ambiente. Algunos de esos decretos habían tardado años en elaborarse, habían pasado por procesos de consulta indígena, participación ciudadana y aprobación del Consejo de Ministros para la Sustentabilidad.

Entre los instrumentos detenidos figuran la declaración del pingüino de Humboldt como monumento natural, el plan de recuperación de la ranita de Darwin, la creación de seis áreas protegidas en la región de Atacama, los parques nacionales marinos Mar de Juan Fernández y Nazca-Desventuradas II, normas de emisión para termoeléctricas y fundiciones de cobre, normas de calidad del agua, planes de descontaminación y reglamentos vinculados a la estrategia climática del país. (R=Con la creación de esas áreas protegidas, el 54% de las aguas chilenas habría quedado bajo protección ambiental, posicionando a Chile entre los cinco países del mundo con mayor cobertura marina protegida.(R)

LA JUSTIFICACIÓN DEL GOBIERNO

El ministro Secretario General de la Presidencia, José García Ruminot, defendió la decisión argumentando que Chile carece de flexibilidad en la protección del medioambiente y que el objetivo es fortalecer la inversión. Citó como ejemplo situaciones en las que la presencia de árboles nativos traba la ejecución de obras de infraestructura. El gobierno reingresó al menos uno de los decretos retirados, el que protege a la ranita de Darwin, tras la presión de organizaciones científicas. El oficialismo presentó la medida como práctica habitual al inicio de una nueva gestión.

LAS PROTESTAS Y LA REACCIÓN CIVIL

El 22 de marzo, Día Mundial del Agua, miles de personas marcharon en Santiago, Valparaíso y Concepción bajo la consigna La naturaleza no merece este KASTigo. En la capital, la marcha recorrió cerca de un kilómetro por la Alameda hasta La Moneda, donde se registraron choques con la policía. Siete personas fueron detenidas. El gobernador de Valparaíso, Rodrigo Mundaca, declaró que las medidas del gobierno evidencian que no se ha comprendido que el desarrollo debe conjugarse con la protección del medio ambiente. El gobernador de la región metropolitana, Claudio Orrego, instó a los manifestantes a movilizarse de forma pacífica, señalando que la manifestación es un derecho de la democracia.

UNA SEÑAL POLÍTICA Y UN ANTECEDENTE CONTINENTAL

En paralelo a las marchas, 247 organizaciones socioambientales y sociedades científicas firmaron una carta de alerta en la que advierten que la suspensión de los decretos compromete la salud, el medio ambiente y la calidad de vida de las comunidades. Los ambientalistas señalan que no existe antecedente de un retiro masivo de decretos de este tipo al inicio de un gobierno, y que el riesgo concreto es que, una vez revisados, no sean reingresados. Un atlas mundial advirtió que Chile será el primer país de Sudamérica en quedarse sin agua para 2040. La decisión de Kast se produce en ese contexto y en el marco de un giro conservador regional que, en Chile, tiene en el medioambiente uno de sus primeros grandes campos de disputa.