La marcha por el Día de la Memoria, la Verdad y la Justicia de este 24 de marzo reunió a cientos de miles de personas en Plaza de Mayo y en distintos puntos del país,
en una convocatoria que diversas organizaciones coincidieron en calificar como una de las más masivas de las últimas décadas. La conmemoración, atravesada por el 50° aniversario del golpe de Estado de 1976, combinó una fuerte carga histórica con consignas actuales frente al contexto político.
A medio siglo del inicio de la última dictadura cívico-militar, la Plaza de Mayo volvió a ser el epicentro de una movilización que desbordó sus márgenes y se extendió por varias cuadras del centro porteño. Desde temprano, columnas de organismos de derechos humanos, sindicatos, agrupaciones políticas y movimientos sociales comenzaron a concentrarse en una jornada que, por su magnitud, quedó entre las más convocantes del 24 de marzo desde el regreso de la democracia.
La marcha estuvo encabezada por los organismos históricos, que leyeron un documento conjunto con eje en la defensa de las políticas de memoria, verdad y justicia y en la denuncia de retrocesos en materia de derechos humanos. “Que digan dónde están” fue una de las consignas centrales, en referencia a los desaparecidos, en un mensaje que volvió a poner el foco en las deudas abiertas del terrorismo de Estado.
A diferencia de otros años,
la movilización combinó una fuerte impronta conmemorativa con una dimensión política más marcada. Diversos sectores cuestionaron el rumbo del gobierno nacional y alertaron sobre discursos negacionistas y medidas que, según señalaron, implican un retroceso en políticas construidas durante las últimas décadas.
El carácter masivo de la convocatoria fue uno de los datos salientes de la jornada.
Las imágenes de la Plaza colmada y de avenidas completamente ocupadas por manifestantes reflejaron un nivel de participación que distintos actores compararon con las movilizaciones más grandes de la historia reciente en esta fecha.
Además de la concentración central en la Ciudad de Buenos Aires, hubo marchas en distintas provincias del país, replicando la consigna histórica de “Memoria, Verdad y Justicia” en un contexto que volvió a reactivar la movilización social en torno a la agenda de derechos humanos.